Ofelia Acevedo: 'Temo por la integridad física de mi familia'
- 'Constantemente nos están vigilando, hay patrullas militares vigilando la casa, la cuadra, y hasta la tumba de Oswaldo', dice.
- Su hija denuncia que un auto de la Seguridad del Estado persiguió el
fin de semana a uno de sus hermanos. '¡Dejen en paz a mi familia!',
reclama.
Ofelia Acevedo (der) y su hija, Rosa María Payá, durante una conferencia de prensa en La Habana. 1 de agosto de 2012. (EFE)
La viuda de Oswaldo Payá, Ofelia Acevedo, dijo que teme por la
integridad de su familia y denunció que la Seguridad del Estado mantiene
una fuerte vigilancia sobre ella y sus hijos.
"Ahora tengo más temor que antes, porque no cuento con la protección
ni la seguridad que Oswaldo nos daba", dijo Acevedo en una entrevista
publicada el fin de semana por el diario chileno
El Mercurio.
"Tengo temor por la integridad física de mi familia, debido a lo que
ha ocurrido, y porque constantemente nos están vigilando", añadió. "Hay
patrullas militares vigilando la casa, la cuadra. Y hasta la tumba de
Oswaldo tiene vigilancia en el cementerio".
Entretanto su hija, Rosa María Payá, denunció que el viernes "un auto
Lada azul, de la Seguridad del Estado con chapa HS 3133" siguió a su
hermano mientras conducía el vehículo familiar por el barrio habanero
del Cerro.
"El auto que le seguía estaba manejado por un mayor de uniforme que
viajaba junto con dos oficiales de la Seguridad del Estado", dijo Rosa
María Payá en un mensaje difundido por el Movimiento Cristiano
Liberación, organización que lideraba su padre.
"El gobierno de Cuba es responsable de lo que suceda con la vida de
mi familia", advirtió la joven. "¿Por qué nos persigue la Seguridad del
Estado? ¡Dejen en paz a mi familia!", reclamó.
La viuda y los hijos de Oswaldo Payá rechazan la versión del Gobierno
cubano, según la cual el líder disidente y el activista Harold Cepero
murieron el pasado 22 de julio, en Bayamo, en un accidente de tránsito
causado por el exceso de velocidad, el irrespeto a las señales de
tránsito y la falta de atención al control del vehículo por parte del
conductor, el español Ángel Carromero, quien permanece detenido en la
Isla.
Acevedo y sus hijos aseguran haber recibido informes según los cuales
un Lada rojo perseguía al auto en el que viajaban los tres hombres y el
sueco Jens Aron Modig, liberado por las autoridades cubanas y que dice
no recordar nada del suceso.
Según la familia, la desconfianza hacia la versión del Gobierno se
basa también en antecedentes como la constante vigilancia sobre Payá,
amenazas de muerte que recibieron el líder opositor y sus allegados e
incluso una persecución similar, que también terminó en "accidente",
pocas semanas antes del suceso en Bayamo.
En la entrevista con
El Mercurio, Acevedo reiteró que
recibió "un mensaje, de unos amigos desde España", quienes le dijeron
"que el carro había sido embestido por atrás y sacado de la carretera".
Además, que amigos "oyeron a instructores de la policía leer un acta
en la que los testigos decían que había un auto que corría paralelo al
vehículo" en el que viajaba Payá.
"Otros oyeron que los extranjeros interpelaban a las personas de ese
otro auto y les preguntaban quiénes eran y por qué les hacían eso",
agregó.
De acuerdo con declaraciones anteriores de Acevedo, el "acta" con las
versiones iniciales de los testigos habría sido leída en el hospital al
que fueron llevados los ocupantes del auto siniestrado tras el suceso.
El supuesto segundo vehículo no fue mencionado en la versión
definitiva del Ministerio del Interior sobre lo ocurrido, publicada por
los medios de comunicación de la Isla, todos estatales. Carromero negó
que un auto los persiguiera y Modig dijo que dormitaba durante el
accidente, pero muchos analistas ponen en duda esas declaraciones, que
consideran hechas bajo coacción.
Acevedo ha insistido en que se le permita hablar con Carromero y
critica que las autoridades "nunca" le han hablado oficialmente sobre el
suceso.
"Yo me enteré de la versión de ellos (el Gobierno) por la televisión", dijo Acevedo a
El Mercurio.
Reiteró que no cree "la versión elaborada por la Seguridad del Estado,
el organismo que durante tantos años persiguió y amenazó de muerte" a su
esposo.
La viuda de Payá aseguró que no solo ella y su familia están bajo vigilancia.
"Mis vecinos son constantemente intimidados por la Seguridad del
Estado; un día me hablan mucho y al día siguiente casi no me saludan. Lo
mismo pasa con los compañeros de trabajo, con los compañeros de estudio
de mis hijos, con mis hermanos de la comunidad cristiana", dijo.
Interrogada sobre si cree que la vigilancia en la tumba de su esposo,
en el cementerio habanero de Colón, busca evitar que se convierta en un
"lugar de peregrinación", Acevedo respondió: "Seguramente, o tendrán
temor de que resucite".
Publicado por
Diario de Cuba