Recordamos a Oswaldo Payá con esta entrevista que le hicieron los lectores de Diario de Cuba hace un año, entre los que se encontraba Alfredo Viso.
QEPD Oswaldo!
El líder del Movimiento Cristiano Liberación (MCL), candidato al
premio Nobel de la Paz e impulsor de los Proyectos Varela y Heredia,
responde a los lectores de DIARIO DE CUBA.
Rolando: En su esfuerzo para construir 'una patria con todos y
para el bien de todos', ¿cómo acomoda usted la contribución de los
homosexuales y transexuales en una nueva Cuba?
No es mi misión acomodar contribuciones, sino lograr los derechos de
todos; todos los derechos de los seres humanos, los no homosexuales y
los homosexuales. Cuidado, porque hay una trampa andando desde
Fresa y Chocolate
hasta hoy, que es hablar del derecho a ser homosexual y no de todos los
derechos, políticos, civiles, económicos y sociales de ese homosexual, y
de todos los seres humanos. Veo cómo el régimen dice a los
homosexuales: "te tolero como homosexual si te olvidas de que además
naciste como ser humano, con todos los derechos que te niega el
comunismo, y te portas bien".
Ana Lidia Carmenate: ¿Por qué cree usted que las 'nuevas'
figuras de la disidencia optan por sostener un silencio en cuanto a su
relevancia en el movimiento opositor?
No hablo nunca de figuras, sino de líderes y de opositores en
general. No porque sean más o menos famosos, sino porque trabajan y
luchan por los derechos de los cubanos, insertados completamente en el
pueblo, y no desde una vitrina. Yo conozco a muchos opositores nuevos,
es decir jóvenes, y a otras personas que se han incorporado a la lucha
sin sentirse por encima o por debajo del movimiento opositor. Creo que
no habla usted de lo mismo al decir "nuevas figuras de la disidencia".
Es difícil encontrar un líder opositor que niegue su pertenencia a
nuestra querida oposición. Si alguna "figura", de manera "aséptica" y
situándose por encima de nosotros, los mortales opositores, toma
distancia, es porque no es en realidad de este movimiento del pueblo por
la libertad y los derechos. Cada cual se clasifica como quiere, pero
usted pidió mi opinión, ¿no es así?
Juan: ¿Crees que fue definitivo el papel de Todos Unidos a la hora de recoger las firmas para el Proyecto Varela?
Fue un impulso muy grande, entusiasta, con mucha fe. Fundamos Todos
Unidos en noviembre de 1999. Llegamos a una reunión de la oposición a la
que llevé el documento fundacional de Todos Unidos. Fue algo inmediato,
reaccionamos como un relámpago, como si tuviéramos una carga positiva
acumulada que queríamos depositar en la lucha por la libertad. Muchos
líderes y activistas trabajaron después en el Proyecto Varela. Y entre
todos, unidos, logramos levantar la bandera de la esperanza y la
determinación de libertad y derechos que es el Proyecto Varela. Todavía
está ahí y ahí seguirá hasta lograr sus objetivos, aunque se mantiene
bajo un fuego múltiple y cruzado desde todas partes. Pero ahí seguiremos
y venceremos.
Eduardo Díaz Chaple: Siempre me ha parecido que usted y sus
proyectos son de los mejores rostros que muestra la oposición política
interna (muchas veces integrada por personas de bastante bajo nivel
cultural e intelectual); sin embargo, no creo que esas posiciones tan
elitistas suyas con tendencia a la desunión, de no solidarizarse o
apoyar abiertamente otros proyectos e iniciativas opositoras, muchos de
los cuales han sido incluso más eficaces que los suyos, le aporten a la
causa común. Ahora mi pregunta: ¿Cuándo lo veremos en la calle como
valientemente han hecho y hacen otros opositores, pues la mayoría de las
imágenes que de usted se ven en el mundo son desde la misma habitación,
en el mismo asiento y con la misma escultura de fondo? Respetuosamente,
un saludo.
¿Usted sabe cuál fue la primera casa de una familia opositora
saqueada completamente por un acto de repudio dirigido por la Seguridad
del Estado? La mía. En Santa Teresa 63, en el Cerro. Más que ir a la
calle, metí a la calle en mi casa. Usted no sabe lo que está diciendo.
Mire, al final lo más reprimido, de manera sostenida, son nuestros
proyectos, nuestros líderes y activistas, y no tengo por qué enseñar una
hoja de servicio. No trabajamos, entiéndalo, para lograr que nuestra
imagen recorra el mundo. Además, a quienes dominan las imágenes, a
veces, no les gusta nuestra independencia y nuestra agenda de pueblo y
liberación, y entonces nos silencian. Sin embargo, respetamos a los que
hacen su lucha de otra manera. La vida dirá, no competimos por la
imagen. Lo que hemos logrado es sostenible, más allá de los que quieren y
piden "noticias", de esos que todos los días piden una noticia distinta
y saben que a nosotros no nos la pueden pedir.
Ariel Pérez: ¿Por qué el MLC no solicita a la Asamblea
Nacional que respete el articulo 137 de la Constitución y convoque a un
referendo para que el pueblo apruebe o rechace la modificación
constitucional de 2002 que sirvió de pretexto para rechazar el Proyecto
Varela?
Muy buena pregunta. Amigo, no me puedo extender aquí. Hemos lanzado el día 27 de junio un documento titulado
No matarán la esperanza.
Cuando se lanzó el Proyecto Varela, el régimen estaba desesperado y
cobardemente nunca lo mencionó, desfigurando aún más la Constitución.
Pero te aclaro que aunque esa Constitución está llena de
contradicciones, el Proyecto Varela sigue siendo constitucional. Y lo
más importante: si la Constitución tiene contradicciones con los
derechos del pueblo, el Proyecto Varela no. Apoyo tu opinión de
solicitud de un Referendo (el régimen no se atreve).
Humberto Herrera Carles: Señor Paya, hay elementos de juicio y
pruebas que llevan a la conclusión de que el Proyecto Varela fue
creado, auspiciado y financiado desde el exterior de Cuba,
específicamente en España por Carlos Alberto Montaner. ¿Qué comentario
le merece la anterior afirmación?
Eso no es verdad, no hay ningún elemento de juicio verdadero y mucho
menos pruebas, pues no puede haber pruebas de una mentira. Una vez, un
oficial de la Seguridad me detuvo en mi trabajo y me dijo que ellos (la
Seguridad del Estado) habían estudiado mi personalidad, mi vida, mis
ideas, mi forma de escribir, que tenían un equipo trabajando
exclusivamente para eso desde hacía muchos años. Si hay quienes saben
bien que el Proyecto Varela lo redacté yo y lo consensuamos en equipo
aquí en Cuba y lo ideamos aquí entre miembros del Movimiento Cristiano
Liberación, ésos son Fidel y Raúl Castro y su aparato de terror y
mentiras. ¿No te lo han dicho? Montaner es muy agudo y genial al
escribir, pero no haría el Proyecto Varela, ellos lo saben. De lo que sí
hay elementos de juicio y pruebas y evidencias es de que el gobierno
cubano le niega al pueblo los derechos que demanda el Proyecto Varela.
Solo que no pueden hablar de eso y todavía, señor Herrera, no se han
atrevido a divulgarlo entre los cubanos. ¿Por qué? Porque le tienen
miedo, porque es lo que el pueblo quiere. Eso sí está probado y no lo
que usted dice.
Santiago Medina Corzo: Oswaldo, saludos cordiales desde Nueva
York. ¿Cuál considera usted que debe ser el papel más importante de los
exiliados en el proceso para lograr la democratización de la nación?
¿Ahora? Apoyar el
Proyecto Heredia,
que reclama el reconocimiento de una verdad que el régimen quiere negar
y solapar: los cubanos del exilio son parte inseparable de nuestro
pueblo y todos sus derechos deben ser reconocidos como los de plenos
ciudadanos cubanos.
Eso es vital, porque luchando por sus derechos como cubanos luchan
por los derechos de todos y nos consolidamos como un solo pueblo que
quiere la libertad. Gracias por la pregunta, porque el tema es central.
Rolando Núñez: ¿Estaría dispuesto Oswaldo Payá a negociar con el gobierno si la oportunidad se diera en algún momento?
Sí. Pues es una necesidad vital para el pueblo. Con dignidad. No
negociaría poder ni posiciones. Más que negociar, diría dialogar para
implementar, si hubiera la voluntad, el proceso por el que se devolvería
a los cubanos sus derechos y la soberanía, evitando así la violencia y
la sangre. Si el proceso pacífico dependiera de un diálogo como ese, yo
sí estaría dispuesto, porque el bienestar e interés legítimo del pueblo
lo requieren.
Sin embargo, mis esperanzas de liberación están en primer lugar en
Dios, que le da la fuerza y la luz al pueblo para reclamar sus derechos y
lograr los cambios pacíficos hacia la democracia. Nuestra lucha no es
por un diálogo, sino por los derechos y la libertad para los cubanos. Si
el diálogo lo facilita y lo hace posible, que así sea, pero no podemos
hacer depender los derechos de que el gobierno quiera dialogar. Por eso
existe el Proyecto Varela, el Proyecto Heredia y la hoja de ruta "Todos
Cubanos".
Alfredo de Jesús Viso Bello: Gracias a DIARIO DE CUBA por
darme la oportunidad de felicitarte y agradecer lo que haces en favor de
nuestra libertad. Tu iniciativa de buscar cambios de manera pacifica y
de denuncia constante ante la opresión y la mentira te hacen respetado y
querido por quienes somos afines o sufren las secuelas de vivir bajo el
régimen que encarcela, reprime y quiere matar cualquier voz que pida
libertad. Un gran abrazo.
Gracias por tus palabras, hermano. Solo te digo que ahora hay una
fuerte presión, una avalancha de propaganda y maniobras para matar la
esperanza de los cubanos y para engañar al pueblo y al mundo con el
fraude que se prepara desde el poder, con ayuda de otros poderes, para
escamotear el cambio verdadero. Estemos alertas, el cambio está cerca,
pero debe protagonizarlo el pueblo.
Cambio es libertad y derechos. Elecciones libres. No transaremos con ningún sucedáneo de la liberación.
Sergio: Usted representa a uno de los grupos de oposición más
consolidados del país, tal y como demostró el régimen durante la
Primavera Negra. Su grupo puso a la dictadura formalmente contra las
cuerdas con el Proyecto Varela, demostrando que los Castro irrespetan
incluso su propia Constitución. A pesar del mérito infinito de esta
'estocada' y de la lucha diaria que llevan ustedes en Cuba, tengo la
impresión de que desconfianzas o afán de protagonismo entre grupos y/o
figuras de esta lucha se han convertido en un escollo crucial en el
camino hacia la democratización del país. Escollo que Castro fomenta,
'destapando' infiltrados periódicamente y quién sabe si 'alimentando
egos' en la intimidad. ¿Por qué la oposición no formula un gran programa
de consenso y se agrupa, con toda su diversidad, detrás de una sola
mesa hasta conseguir lo que sin dudas es el objetivo de todos? Como
creyente y, al fin y al cabo, representante de la fracción cristiana de
la oposición cubana, ¿qué opinión le merecen las constantes evasivas de
la Iglesia a condenar oficialmente la dictadura y sus consecuencias
sobre los cubanos? Desde el exilio, todo mi apoyo a usted, a su grupo y a
todos los que anhelamos, dentro y fuera de nuestro país, una Cuba
libre.
Sí amigo: nuestros protagonismos y pecados hacen mas difícil de
lograr los objetivos. Y eso es responsabilidad nuestra, y pido perdón al
pueblo y a mi familia y amigos y a todos mis compañeros de lucha de
todas las agrupaciones por mis errores, vanidades y expresiones
apasionadas que puedan herir a otros, pero no por la pasión por Cuba y
su libertad.
También hay muchas maniobras de penetración de la contrainteligencia y
de intereses que tratan de manipular nuestra lucha. Es muy difícil,
reclamos como el tuyo no pueden tener respuesta retórica. Te digo: lo
más importante es lograr los derechos de los cubanos porque los cubanos
deben ser libres, únase o no la oposición.
No creo que debamos proponernos la unidad como primera meta, sino la
libertad y los derechos. Y es eso lo que nos va uniendo. Por sus frutos
los conoceréis. Creo que el dolor y nuestros errores y también el amor
que sentimos los opositores por nuestra patria, nos van haciendo
madurar, así que cada vez más esa unidad la encontraremos en la lucha
auténtica por la libertad y será mas posible, más natural. Gracias por
este reclamo y llamado de atención, que es un derecho de todo cubano que
ama sinceramente a la libertad y a la patria.
Por otra parte, quiero decirle que en la Iglesia hay solidaridad y
compromiso con el pueblo. No se puede tomar como toda la Iglesia a las
actitudes de unos pocos, aunque éstos dominen la imagen porque dominen
los medios. Es todo un tema, pero le recuerdo que la Iglesia somos todos
los miembros del pueblo de Dios.
Gustavo Baldorg: Tengo 38 años y desde 1985 vivo en Miami.
Siempre he querido hacer algo por la libertad de Cuba. Sigo en twitter y
otros blogs la situación que cada día sufren los disidentes allá. Me da
tristeza y a la vez impotencia. ¿Cómo puedo hacer para ayudar a la
causa?
Ya estás con nosotros, porque se ve que sientes pasión y amor por
Cuba. Escríbeme y hablaremos de trabajo, mucho vas a hacer. Bienvenido a
Liberación.
Rigo (UCI Cuba): ¿Por qué siendo usted el político más serio y
profundo dentro de Cuba, el único con un programa y un proyecto
sensato, no ha llamado junto a usted a otros opositores tales como
Biscet, Antúnez, Fariñas y un grupo de personas que actualmente mueven
masas, para hacer un gran movimiento cívico nacional?
Eso, en lo que creo, no depende solo de mí, sino de ellos y de muchos
más. Ya hablé del tema respondiendo a una pregunta anterior. La unidad
más importante no es la de un bloque, sino la unidad orgánica con el
pueblo, en esa dirección trabajamos. En cuanto a la unidad de los
opositores, siempre será difícil y siempre habrán algunos que
legítimamente no quieran.
No creo que la unidad deba ponerse como objetivo primario o como
condición, ni siquiera como camino estratégico obligado, ya que sería
hacer depender la lucha y el cambio de todos y cada uno, y en cualquier
momento esa unidad, por pecados propios o por maniobras externas a la
oposición o por penetración de elementos de la contrainteligencia, se
podría romper. Entonces la falsa conclusión sería: "no puede haber
cambios porque no hay unidad". Eso puede ser una trampa. No podemos
evitar que se creen falsos líderes, o falsos grupos, ni que se hagan
jugadas de engaño refinadísimas que a veces engañan multitudes.
Llevamos años en esto y sabemos el desgaste y la decepción que
produce la ruptura, pero ésta no depende solo de la buena voluntad de la
oposición auténtica. No se trata de sembrar intrigas o de volverse juez
o seleccionador. Creo que lo mejor es trabajar y luchar por cambios
verdaderos, por derechos y libertad, y en el camino nos uniremos. Es
más, ¿sabes que ya eso está ocurriendo?
Amigo, no se puede dar todo como noticia porque también el mundo de
la publicidad está minando y ahogando y malogrando el mundo de la lucha
real y de la solidaridad. Nuestra lucha y nuestra estrategia no se
convertirán en un espectáculo permanente para los medios. Gracias por el
buen enfoque de su importante pregunta.
Joel García, Canarias: Ante todo, permíteme reconocer tu
valentía y tu entrega a la causa de la libertad de Cuba. Intentaré ser
breve, pero también seré un poco crítico y quizás provoque tu reflexión.
He visto varios videos de personas reconocidas (sobre todo en España)
apoyando tu candidatura al premio Nobel de la Paz; sin embargo, no sé en
qué punto está el Proyecto Varela, no sé en qué punto está la lucha
pacífica que llevas dentro de Cuba, no sé en qué punto están los
esfuerzos de aunar a todos los opositores en una sola idea, la libertad y
la democracia de Cuba. ¿Es una percepción personal (y relativa, tengo
que reconocer) o realmente estás trabajando más allá de la candidatura
para el Nobel? Otra pregunta: Yo soy agnóstico, no creo en Dios, pero
respeto a quien lo hace: ¿Cómo tu mensaje de paz y libertad para nuestra
patria podría llegar a personas a las que el uso del lenguaje
excesivamente religioso de tu discurso podría alejarlas? Un cordial
saludo, valiente.
Ya que hablas de eso: nuestro Movimiento existe desde hace 23 años.
Fue en el 2003 que me han propuesto (y después algunas veces más) para
el premio Nobel. Creo que le preocupa al gobierno y a otros más que a
mí, pero agradezco a los que apoyan porque lo hacen sinceramente
buscando apoyar la libertad para Cuba. Creo que el gobierno hace mucho
para que eso no suceda, pero yo digo que el pueblo de Cuba merece y
logrará más que el premio Nobel de la Paz; merece y logrará la paz,
merece y logrará la libertad.
El Proyecto Varela está en este punto: hoy más que nunca es una
demanda sostenible de los derechos de los cubanos y puede ser llave del
cambio. Hoy estamos en toda Cuba colectando firmas para el Proyecto
Varela y para el Proyecto Heredia, y tenemos más que nunca contra
nosotros la represión, el boicot informativo y una campaña de Estado
para silenciarnos y reducirnos. ¿Por qué? Porque el Proyecto Varela
sigue vivo y perseguido, por radical y peligroso, porque no deja lugar
para que se hagan trampas al pueblo.
Luchamos por la libertad plena de conciencia y de religión y para que
todos, creyentes o no, tengan las mismas oportunidades y derechos.
Nuestro lenguaje es de liberación, por eso te parece religioso, pero no
impone a nadie nada ni busca un Estado religioso porque eso, desde mi
punto de vista, es lo mas antirreligioso que pueda existir, ya que
negaría la libertad de los hijos de Dios. Cada cual es libre de no
mencionar a Dios si no cree, y de mencionarlo si cree. Tú y yo también.
PJ: ¿No le parece a Ud. que todos los cubanos que no
comparten las ideas de los gobernantes deberían unirse como ya luchó por
ello Martí en 1895, sin la boca grande y sin pensar en qué tocará como
premio después?
Y tú también. Hermano, ¿nos estás juzgando? Sabes que no es solo a la
forma de pensar de los gobernantes a lo que nos oponemos; esos
gobernantes se han apoderado de la vida de tres generaciones, de su
libertad y sus derechos, que es mucho más que una forma de pensar. ¿Tú
crees de verdad que habrá premio después? Yo no. Lo que nos preocupa es
que después de que esos gobernantes han tenido a Cuba como una finca
privada durante 52 años, ahora lleguen a tratarla como un pastel que se
reparten sin control ciudadano. Por eso somos radicales, porque decimos:
dadle al pueblo lo que es del pueblo. Óigame, el premio es la libertad
de todos los cubanos, pero hay muchos peligros.
Jesús Roque: Ante todo, mis respetos. ¿Cree usted que en Cuba
existe una oposición real, o simplemente es una amplificación de los
medios de comunicación? A mí, cuando estoy en España, me da la impresión
de que quedan una semanas, y cuando llego a Cuba, 'el cuartico está
igualito'.
Ante todo mis respetos. Cuando venga de España, venga, venga conmigo,
a mi templo en la montaña. Pero no se quede como observador del
cuartito, no le reproche a los cubanos el no haber logrado su libertad y
haga algo por lograrlo, en España o en Cuba.
Ricardo E. Trelles: He intentado tratar el tema con usted por
varias vías, pero nunca he sabido de respuestas suyas al respecto.
Hasta hice pública una carta a usted
que según me aseguraron se la hicieron llegar por fax en 2003. Es un
asunto eminentemente práctico. Necesitamos un sistema de gobierno
distinto al que tiene Cuba, un sistema que sirva, porque gobiernos muy
indeseables han existido y existen en cantidad. Para tener un sistema de
gobierno que sirva es obvio que el primer requerimiento es tener
políticos que lleguen a ser gobernantes que sirvan. ¡No los tenemos! ¡No
se hace lo necesario para desarrollarlos, ni para enseñar a la
población a reconocerlos! ¡Ni se habla de eso! ¡Ni parece que se piensa
en eso! La existencia de tales políticos, junto con el desarrollo de la
mentalidad cívica de la población, sería la más efectiva y deseable
fuerza para producir los cambios que necesitamos. Lo invito una vez más a
reflexionar sobre al asunto y a comentarlo ahora o en algún otro
momento. Saludos.
Gracias y sí reflexionamos sobre ese tema. Pero comprenda que no
somos una ONG, sino un movimiento perseguido y sin espacios, como toda
la oposición. Los que en general tienen espacios para hablar
"pedagógicamente" o "especulativamente" de este tema, fuera del
gobierno, generalmente nos excluyen o se sitúan, no sin cierta
petulancia, por encima de esta humilde oposición. Le digo que comparto
su opinión de que deben formarse y haber buenos políticos, pero en esta
etapa eso se ha confundido con el oportunismo de "prepararse para el
futuro" sin comprometerse y sin ser solidarios con los que están
luchando. Esos buenos políticos deben ser solidarios, humildes,
generosos. Creo que conozco muchos en la oposición.
Napoleón Lizardo: No sé hasta qué punto usted ha reformado el
original Proyecto Varela. Seriamente, ¿creyó alguna vez que los
exiliados pudiéramos haber aceptado las onerosas condiciones sobre
ingresar en una república cubana del futuro, con menos derechos que
ciudadanos que nunca habrían salido de Cuba? Sobre el tema, he escrito en mi blog.
Si en mayo de 2002 se hubiesen logrado los derechos que pide el
Proyecto Varela, ya todos los exiliados pudieran vivir dignamente en
Cuba y quizás alguno ya sería presidente o primer ministro o diputado.
Aún no lo hemos logrado. Pero lo lograremos.
Mira, si en Cuba no hay derechos no podrán ingresar nunca dignamente
los exiliados, como no ha ocurrido en 52 años. Esos derechos para todos
son los que pide el Proyecto Varela. Los derechos de los cubanos a
retornar con todo derecho y dignidad lo demandamos en el proyecto
Heredia, sobre el cual paradójicamente hay un silencio enorme en los
medios controlados por ciertos poderes en el exilio. Igual que hace el
gobierno en Cuba.
Yo le invito a usted y a todos los que hacen esa crítica a que lean
bien el Proyecto Varela para que me digan dónde se excluye al exilio.
Quien lo excluye es el régimen, y esta exclusión terminaría si se logran
hacer realidad las demandas del Proyecto. Este propone que para ser
diputado hay que vivir en Cuba al menos un año. Busque una ley electoral
en el mundo para ver si pide menos tiempo. Más allá, ya hemos propuesto
una Ley Electoral que contempla, para las primeras elecciones, solo
tener que vivir tres meses en Cuba para ser candidato. Pero primero,
amigo, hay que lograr esas elecciones libres que ahora no tenemos. En
justicia, son los más de 40.000 cubanos que han firmado el Proyecto
Varela (entregamos 25.384 firmas) los que más se han acercado a esas
elecciones libres, nadie más. Pero si alguien lo logra o se acerca por
otro camino, lo apoyaremos totalmente. Gracias.
Publicado por
Diario de Cuba