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lunes, 13 de mayo de 2013

Ángel Santiesteban acosado y aislado en la 1580. Raúl Castro responsable de su integridad.

Pasados varios días de la puesta en escena del paraíso tropical carcelario para la “prensa” acreditada y del examen ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, donde el canciller Bruno Rodríguez dijo que aceptarán las recomendaciones que el organismo internacional ha hecho para que se apliquen al sistema carcelario castrista y donde también ha dicho que permitirán las visitas de la Cruz Roja, todo sigue igual o peor. Nada cambió ni cambiará porque los cambios jamás pueden venir de quienes han provocado la tragedia cubana. El único cambio posible es erradicar de raíz el mal: la dictadura dinástica de los sádicos hermanos Castro.
Cuba es una pequeña isla en cuya geografía se concentra la mayor cantidad de cárceles del mundo. La Isla de la Felicidad es una gran cárcel donde -dentro de sus numerosos campos de concentración viven hacinados, torturados, humillados y famélicos miles de reclusos que -culpables o no- tienen derechos como cualquier ser humano; derechos que el régimen de La Habana jamás les respetó. A esos reclusos comunes hay que sumarle el más del centenar de prisioneros de conciencia a quienes enjaulan para silenciarlos bajo acusaciones falsas de delitos comunes, como es el caso de Ángel Santiesteban.
Afortunadamente, a través de Ángel  -y a pesar de los incesantes esfuerzos de sus carceleros por silenciarlo- pudimos saber que en ese macabro campo de concentración en el que él se encuentra -la 1580 en San Miguel del Padrón, La Habana- hubo el día 5 de mayo un principio de motín originado por la indignación de la población penal al ver cómo dos esbirros torturaban a un joven negro, enfermo mental, cuya humanidad está encerrada allí. Gracias a la solidaridad de todos, dejaron en paz al infortunado muchacho y los reclusos se calmaron.
Pero de este episodio debemos rescatar dos cosas importantísimas. Una es que ni aun en esas terribles condiciones de vida (¿?) los valores y la solidaridad desaparecen. Aunque siempre habrá los que elijan aliarse a sus verdugos, la mayoría conserva y defiende la dignidad. Si muchas veces callan es solo por evitar males mayores, pero llegados momentos de crueldad máxima, como el que relató Ángel, los principios se imponen sobre el miedo y se convierten todos en una voz contra la injusticia. Ello ha detenido el salvajismo que podría haber matado al joven.
Pero -y no menos importante- es que cuando la barbarie se manifiesta con toda la furia, el clamor de los reclusos no se limita solo a gritar contra ella y a detenerla, sino que se convierte en un clamor por la libertad, por la democracia, contra la dictadura, contra el dictador y en una seria advertencia que no debería pasar inadvertida para nadie, especialmente para Raúl Castro y para los organismos internacionales que poco o nada hacen por detener los abusos acumulados ya en esa friolera de 54 años de la mal llamada “Revolución”.
Eran presos comunes los que convirtieron su clamor de justicia por el compañero en consignas por la libertad y contra la dictadura. Reos comunes que posiblemente cuando vivían en libertad (la que se puede vivir en Cuba) no se habían cuestionado jamás la legitimidad o no del gobierno que los esclaviza; un gobierno ineficiente, desvergonzado y manipulador que es el verdadero culpable de que ellos estén allí, pues los ha obligado a delinquir con el único fin de sobrevivir y alimentar a la familia.
No se trata de hacer apología del delito. Para nada. Pero todos sabemos que la justicia en Cuba no es tal sino un poder subsidiario y dependiente del poder político que administra más venganzas que condenas por delitos reales. Y que, traicionando aquella promesa de que la Revolución era “una Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes” se ensaña más con los más humildes y con los más desprotegidos. Y todavía más con quienes luchan por la libertad.
Es justamente la plena vigencia de tanta arbitrariedad y tanta injusticia en Cuba la que “fabrica” disidentes y opositores, y en este proceso los campos de concentración no son la excepción. Al contrario. Este comienzo de motín ha demostrado que, cuando ya los reos no tienen nada que perder, pierden el miedo y recuperan la dignidad.
Ángel está siendo abusado de otra manera, pero no menos cruel. Esta siendo torturado psicológicamente. Le han cortado toda vía de comunicación con su familia, a excepción de esos dos míseros minutos al teléfono cada cierto tiempo. Le han arrebatado la libre comunicación con sus compañeros, a los que tienen acosados y amenazados de castigo si se relacionan con él. Pero una vez más, demostrando valor e inteligencia, son muchos los que crean estrategias para comunicarse sin ser advertidos por los carceleros y por los reos que se vendieron a sus sobornos.
Ángel está donde no tiene que estar. Está pagando una venganza por haber osado expresare con libertad. Para ello pretendieron convertirlo en un abusador y un violador, pero de nada sirvió el intento porque nadie se lo ha creído. Los pocos infelices que se pronunciaron en su contra son los que bajo amenaza y presión no saben conservar la dignidad o al menos guardar silencio.
Los ojos del mundo civilizado están en Cuba y en los abusos que se cometen. La mirada de los organismos internacionales está sobre Ángel Santiesteban y son cada vez más los que se pronuncian a su favor. Cuantos más abusos cometan contra él, más crece la solidaridad que despierta su injusticia.
Raúl Castro lo sabe y es el responsable directo de cualquier cosa que pueda sucederle a Ángel. Como también lo son el ejército de eunucos que cumplen sus miserables órdenes, pero no solo como soldados obedientes sino como auténticos sádicos manifestando todos sus instintos asesinos.


Continuar el posts:  http://blogloshijosquenadiequiso.wordpress.com/2013/05/13/angel-santiesteban-acosado-y-aislado-en-la-1580-raul-castro-responsable-de-su-integridad/

Diario en la cárcel XVII: SOS: intento de motín en la prisión 1580. Aumento de la represión contra Ángel Santiesteban y los demás reclusos

Después del intento de motín en la prisión 1580

Anoche, domingo 5 de mayo a las 7 y 45 pm, un recluso -Reniel Agramonte Valle- fue golpeado por dos guardias -Jesús y Andy el karateca-. Los reclusos de ambos barracones comenzaron a gritar contra el atropello y casi todos se asomaron a las ventanas y rejas de salida, mientras los guardias continuaban abusando del joven de 24 años, negro, de cuerpo menudo y famélico. Los presos comenzaron a golpear la reja hasta que se rompió y se abrió; los guardias al ver a la posible población enervada sobre ellos, huyeron y olvidaron lo numeroso que eran y sus bastones, esos mismos que minutos antes golpearon al recluso en cuestión, y que para entonces había sido llevado a tomar sus pastillas de enfermo crónico mental que se les suministran varias veces al día. Para detener el posible motín, el oficial superior, cuando llegó al lugar de los hechos, liberó al recluso; cuando lo vieron regresar al barracón comenzaron a calmarse los ánimos de sus copañeros que ya comenzaban a gritar "Abajo Fidel", "Abajo la dictadura", "Mañana le haremos llegar la noticia a Radio Martí", "Sicarios" y "Abusadores", entre otras. Hoy en la mañana, cuando los reclusos asistían al desayuno, los recibieron con perros pastores alemanes, aquellos que con solo ver un uniforme de preso comienzan a ladrar y se muestran muy agresivos con ellos, muy al estilo nazi. En días anteriores también golpearon a varios reclusos y tras las golpizas, los introdujeron en celdas escondidos de la mirada del resto de la población penal para ocultar asi sus dolores y las señales corporales de la violencia ejercida sobre ellos.


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Ángel Santiesteban-Prats
Prisión 1580, San Miguel del Padrón

Sembrando el terror

Un día después del intento de motín ocurrido en la prisión, comenzaron las entrevistas y el alejamiento de todas las personas que conversaban asiduamente conmigo. Me quieren mantener alejado de los reclusos porque me consideran un elemento peligroso para relacionarme con ellos. Y por eso los llevaron a otras barracas. Ahora los presos temen acercarse a mí porque no quieren verse perjudicados. También me preocupan algunos que dicen no importarle; porque cuando reciben represalias por acercarse a mí, mi cargo de conciencia es grande porque sus destinos empeoran solo por dirigirme la palabra. Aun así, algunos han cambiado la estrategia y han comenzado a dejarme papeles sobre mi cama con mensajes de solidaridad silenciosa. Un recluso en huelga de hambre -Jesús Guerra Camejo- por conversar conmigo, también ha sido sacado de la compañía con destino desconocido. Constantemente los reclusos son entrevistados con el fin de obtener información sobre mi persona, escritos o cualquier dato que pudieran proporcionarles sobre mí.



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Ángel Santiesteban-Prats
 Prisión 1580, San Miguel del Padrón

Publicado en Los hijos que nadie quiso

lunes, 22 de abril de 2013

URGENTE: SOS Ángel Santiesteban forzado a tragar extraño líquido. Se encuentra mal.


Acabamos de recibir un mensaje muy preocupante desde La Habana de parte de Ángel, quien como ya hemos dicho en otros comunicados se encuentra de manera injusta y en régimen severo en la prisión 1580.
Tal como denunciamos ayer, sólo le permiten hacer llamadas telefónicas de unos pocos minutos, por lo que la incertidumbre es aún mayor, ya que esos pocos minutos no son suficientes para que pueda explicarse como corresponde.
Hasta ahora la información que teníamos era que Ángel había pedido que le llevaran a la prisión comida y ropa y que las autoridades del penal no le permitieron recibir las cartas que le enviaban sus familiares y amigos.
Hoy ha vuelto a llamar por teléfono -un par de minutos también- y ha denunciado que lo sujetaron por los pies y por las manos, obligándolo a tragar un extraño líquido que no sabe qué es.
Aparentemente esto es a modo de represalia porque Ángel no ha ido nunca al comedor de la prisión y solo se alimenta con lo que dejan pasar: galletas y cosas por el estilo, poco alimenticias.
Hoy también ha pedido que se le envíe un pantalón de una talla menor a la que él usaba. Y expresó que se encuentra mal. No sabemos si sea por lo que le obligaron a beber.
No es secreto para nadie cuáles son los recursos que sacan de la manga los asesinos del régimen. Hay suficientes denuncias de prisioneros que han enfermado con padecimientos de todo tipo, algunos de ellos bastante graves, porque les han hecho beber brebajes extraños.
TODOS LOS OJOS DEL MUNDO ESTÁN PUESTOS SOBRE RAÚL CASTRO: UNA VEZ MÁS QUEREMOS EXPRESARLE QUE LO HACEMOS RESPONSABLE DIRECTO JUNTOS A SUS SECUACES POR LO QUE PUDIERA OCURRIRLE A ÁNGEL.
Ángel es un hombre honesto, una persona de bien, un amante padre. Ninguna mentira del Régimen podrá cambiar la realidad. Haciéndole más daño del que ya le están haciendo solo lograrán despejar dudas en aquellas mentes cándidas que aún piensan que no son unos asesinos consumados.
Los familiares y amigos de Ángel dejamos sentada aquí la denuncia y exigimos sea restituído a La Lima inmediatamente -en donde tampoco debería estar- y que se le garantice el pleno cumplimiento de todos sus derechos.

Publicado en Los hijos que nadie quiso

lunes, 15 de abril de 2013

Yoss: ¿Mea culpa? o ¿meas fuera del tarro?


Yoss


Yoss

 

Es mejor estar callado y parecer tonto, que hablar y despejar las dudas definitivamente. Pero claro, si uno es tonto difícilmente pueda entenderlo. Y la cosa se vuelve letal cuando uno encima carece de principios.

Este es el caso del "amigo" Yoss que no merece ni respuesta, ni siquiera repudio. Lo mejor es dejar volar sus propias palabras por el mundo para que todos sepan quién este pobre hombre.

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“Ni enemigo ni partidario…si acaso todo lo contrario” (Carta autocrítica abierta y de disculpa a Ángel Santiesteban Prats) por José Miguel Sánchez/ Yoss

 

Ángel, ha pasado casi un mes desde que, en carta tan abierta como esta, publicada en el mismo blog, deplorara, (y de nuevo te juro que sin segundas ni terceras intenciones), el error que creí entonces sinceramente habías cometido, y por el que opinaba que merecías estar encerrado como preso común (que no político).
Admito que me sorprendió un poco la intolerante furia con la que algunos que se decían mis amigos reaccionaron, acusándome, como mínimo, de oportunista, y otros hasta de mercenario barato de la Seguridad del Estado cubana. Y que tu respuesta, que no tardó, me puso a pensar. Te agradezco su ecuanimidad, y el que, a diferencia de muchos “ofendidos” no te dedicaras a acumular gratuitos insultos sobre mi persona.
Por otro lado, entiendo que te sintieras dolido, así que si prefieres negar que nunca existiera ninguna relación de amistad entre nosotros, supongo que estás en todo tu derecho. Lo respeto. Y ni siquiera me tomaré el trabajo de aclarar, como algunos “curiosos” casi me rogaron, qué fue lo que pasó con nuestra común amiga mexicana. No procede.
Lo esencial es que, a fin de cuentas, es cierto que nunca fui de esos que visitaban asiduamente tu casa. Los motivos no importan, pero, desde luego, no se trató jamás de ninguna clase de miedo a la “contaminación política” ni cosa por el estilo. ¿Recuerdas que cuando te atacaron en plena calle y te fracturaron el brazo fui uno de los que rubricó la carta de protesta? Espero que nadie piense que también entonces me pagó la Seguridad cubana ni mucho menos.
Sin duda, no soy un amigo tuyo tan cercano como Nelton u otros más que no vale la pena mencionar aquí. Y que conste que ni de lejos los estoy criticando a ellos. Creo que te han demostrado de sobra lo mucho que valen.
Pero precisamente de esa relativa lejanía entre nosotros fue que vino la idea de escribirte la infortunada carta anterior. El tono  más bien íntimo… bien, eran puras pretensiones de escritor, de persona que te ha admirado y sentido muy cercano desde aquel año 90 en Bailén, cuando la historia de tu célebre altercado playero con David Buzzi ya te orlaba de una aureola de la que luego has sabido estar a la altura. Y que, al mismo tiempo, comprendía que nada de lo relacionado actualmente contigo podía ser sino 100% público. Lo sabes, ya hace meses que dejaste de ser un personaje privado, un simple escritor, para convertirte en hombre-símbolo, en disidente-bandera. Y si te gusta o no esa condición, tampoco es asunto mío.
Pero en fin… todos estos no son más que circunloquios, vueltas, en buen cubano, así que vamos a la concreta, que es lo que interesa de verdad.
A ver cómo empiezo… Ángel, dicen que todavía a mediados de este siglo existían periódicos que tenían por orgullo no haber nunca desmentido o siquiera enmendado una noticia aparecida en sus páginas. De lo que se derivaban anécdotas tan graciosas como aquella que cuenta Eduardo Robreño, en la que, tras publicar solemne pero equivocadamente el obituario de un ciudadano todavía vivo, uno de esos diarios, para no “perder la cara” ante la evidencia de su error, simplemente publicó al día siguiente la noticia de su segundo… nacimiento. Con lo que el contento “recién venido al mundo” pidió un tete y se exhibió vivito y coleando por las calles de la ciudad.
Bromas aparte, errar es humano, y rectificar, de sabios… aunque por lo visto, no de ciertos periódicos (si bien el Granma en los últimos tiempos lo hace bastante a menudo) ni de ciertos dirigentes…. Pero no vamos a meternos en camisa de once varas ¿no?
Pero el caso es que, como no soy ni uno ni otro, en aras de la sabiduría, lo voy a poner bien simple, en blanco y negro y con mayúsculas, como lo escribí en la carta de hace un mes:
DISCULPA. ME EQUIVOQUÉ.
Y aclaro ahora:
No fue mi error dar una opinión, ni siquiera darla públicamente, poniéndola en Internet, aunque algunos se rasguen las vestiduras invocando el espíritu de cuerpo y la cofradía de la cultura que debieron obligarme a guardar silencio y comentar privadamente el caso de un colega de letras. No pienso así, con perdón de ellos, cuya opinión respeto.
Es verdad, la discreción nunca ha sido mi fuerte. Pero el GRAN ERROR fue dar como un hecho esa OPINIÓN, cuando no fui testigo presencial de los hechos, ni siquiera obraban en mi poder todos los datos que me habrían debido permitir juzgar (porque muchos están en Internet, y ya sabes que Internet, para los cubanos…) Mi ERROR fue no sólo juzgarte, sino sobre todo CONDENARTE en base al testimonio de terceros. Por muy de confianza que fueran.
Durante este mes que ha pasado entre carta y carta he seguido averiguando, por cierto que bastante discretamente para mis estándares. Por eso me demoré en escribir esta carta. Preguntando aquí y allá, como quien no quiere la cosa. El resultado es que, en buen cubano, YA NO ESTOY TAN CONVENCIDO DE QUE HAYAS COMETIDO EL DELITO POR EL QUE SUPUESTAMENTE ESTAS PRESO.
Y, fíjate bien… escribo bien claro TAN porque tampoco he logrado convencerme 100%  de tu absoluta inocencia de todos los cargos. Francamente, mientras más indago y más conozco sobre la auténtica maraña legal que fue tu caso, más confundido me siento respecto a la verdad. Está claro que hubo irregularidades en tu acusación y en tu proceso. Suficientes como para empañar la que hace un mes me pareció indudable claridad y justicia del veredicto que te metió entre rejas. Y por mucho menos que eso, en otros países quedan libres verdaderos culpables, ya se sabe.
Aunque me siga dando la impresión de que algo hubo… pero, en fin, es solo MI IMPRESIÓN PERSONAL. Por la que nadie debería estar en la cárcel. Cuando más, puedes escoger dejar de hablarme por esa idea loca.
¿Entonces?
Ángel, puede que seas o no culpable. Pero esa ni siquiera es la cuestión principal. Me temo que pasarán muchos años antes de que se sepa lo que realmente pasó. Si es que se sabe alguna vez… como quién mató a Kennedy.
Algunos dicen que sí, otros que no, tú te declaras inocente, estás en tu derecho, y todo el que alguna vez ha tenido un pensamiento disidente aunque sea antes de acostarse a dormir (sobre todo si vive hace años tranquilito y fuera de Cuba) te apoya con tal vehemencia que a cualquiera que lo ponga en duda poco menos que lo crucifican. Bien que lo comprobé en facebook propio.
En todo caso esa NO ES EXCUSA para MI ERROR.
Por eso te pido disculpas. En concreto, por haberte, no sólo juzgado, que es derecho de toda persona respecto a otra, sino CONDENADO. Como si fuera yo dueño de la verdad absoluta. Por mi absurda presunción de culpabilidad, por olvidar que ante la ley toda persona debe ser considerada inocente hasta que se demuestre irrefutablemente lo contrario. Porque ahora, con lo que sé, no me merece lo bastante demostrada tu culpabilidad.
Está claro que Cuba no es desde hace años un Estado de Derecho ni mucho menos un sitio donde se cumpla ni remotamente a rajatabla aquello de “es preferible que escapen cien culpables a que sufra un solo inocente”. Más bien al revés… hacen falta a toda costa culpables, chivos expiatorios, enemigos a los que apuntar el dedo para que los dedos de todo el pueblo furioso no apunten hacia arriba, hacia atrás, a los verdaderos culpables del fracaso que estamos viviendo.
Que no es ni mucho menos el Bloqueo, por cierto…
Sostengo, como escribí en la carta anterior, que te designaron para ese papel… para darle un escarmiento a la disidencia, y que el delito por el que supuestamente estás cumpliendo condena es sólo una excusa. A estas alturas,  de lo que no estoy seguro es de si eres culpable o inocente. Pero repito, tampoco importa tanto.
Así que perdona por haberte castigado con el maleficio de la duda, en vez de premiarte con el beneficio. Si te pareció, si a alguien le pareció que trataba de ganar unos méritos muy tristes haciendo lo que popularmente se llama “leña del árbol caído”, que me orientaron escribir lo que escribí… repito una vez más no fue así. Escribí lo que pensaba entonces, como lo escribo ahora, y como hace un mes, me atengo a las consecuencias de mis párrafos.
No sé si podrás responder ahora como me respondiste hace 4 semanas, cuando estabas en la prisión granja La Lima… aunque no tengo acceso pleno a Internet, sino sólo correo electrónico, y de cubarte, me he enterado, gracias a algunos amigos (de esos que al principio me atacaron por mi primera carta con una mezcla de rabia y decepción, la misma que confío en que algunos mensajes personales luego hemos intercambiado hayan contribuido a atenuar un poco… gracias a ellos; Roberto y Manuel; ustedes saben quiénes son. Gracias, de verdad, por ayudarme a aclarar mis pensamientos, por su disposición al diálogo. Ojalá siempre fuera así todo.) que te han trasladado a una prisión de máxima seguridad.
Deploro ese exceso de precaución, que sólo es dureza represiva mal disfrazada. No creo que tengas en mente escapar de prisión ni mucho menos. Sé que si hubieras querido, podías haber abandonado el país mil veces antes de ir a juicio, y te honra haber preferido enfrentarlo, seas o no culpable. En todo caso, si fueran necesarias prisiones de máxima seguridad para todo el que golpea a una mujer, me temo que no alcanzaría la isla entera. Para empezar, debieran estar ahí todos los abusadores (y abusadoras) que, con la excusa de que la calle es de los revolucionarios y los disidentes no tienen ningún derecho, han apaleado tantas veces a las Damas de Blanco sin que ninguna voz se levante para criticarlos.
Espero, como te escribí hace un mes, que sigas siendo el escritor que tanto me gusta leer en la prisión. Y que algo bueno acabe saliendo de todo esto, literariamente hablando.
Eso sí, te pido un favor; si los avatares de la vida y de la política te llevan, como mucho parece indicar, a convertirte en figura sobresaliente de la disidencia cubana, y alguna vez, en un hipotético Gobierno de Transición en el que Yoany Sánchez pudiera ser Canciller, Ministra de la Prensa o algo así, te toca ser Ministro de Cultura… mejor nunca me llames para tu gabinete. No es nada contra ti, hermano, de verdad… ni mucho menos contra la autora de Generación Y, a la que respeto enormemente por su valor y habilidad.
Es sólo que, evidentemente, yo no entiendo NADA de política, así que muy mal me desempeñaría en cualquier cargo importante de esos, guiado sólo por mi sentido de lo que está bien o está mal. Que no me da pena cambiar cuando me parece que está mal. ¿Te imaginas a un viceministro o un Presidente de la UNEACV pidiendo disculpas por hablar mal de alguien sin pruebas suficientes?
Yo tampoco. Aunque, por supuesto, un gobierno en el que tal utopía sucediera tendría que, necesariamente, ser algo muy distinto de todo lo que conocemos.
Pero estoy divagando, así que mejor corto ya. Igual no queda mucho por decir.
Mucha suerte, Ángel, de todo corazón.
Cambio y fuera
EL NO-AGENTE DEL G-2 YOSS

Pubicado en La Llaga

viernes, 12 de abril de 2013

Raúl Castro es responsable de la integridad de Ángel Santiesteban-Prats

Comunicado oficial sobre la situación irregular de Ángel Santiesteban-Prats

La familia de Ángel quiere informar a la comunidad internacional cuál es su situación hasta esta noche 11de abril 2013.

La semana pasada el régimen intentó esconder a Ángel en el hospital militar Salvador Allende con la excusa de un tratamiento dermatológico que está recibiendo, para evitar que tuviera acceso a conversar con la comisión de periodistas nacionales e internacionales acreditados que visitaría la prisión La Lima este martes próximo pasado, 9 de abril. Ante la negativa rotunda de Ángel a ser llevado al hospital, se le informó que le darían un pase por unas horas para que fuera a su casa. Incluso avisó en una llamada telefónica que  volvería a llamar indicando a qué hora deberían pasar a buscarlo el día lunes.

Esa llamada nunca se efectuó. Y tras muchas averiguaciones se informó a sus amigos que había sido trasladado a la fuerza y esposado con destino desconocido. También se supo que Ángel intentó resistir el traslado -ilegal por supuesto-y que lo habrían concretado de todos modos el domingo por la noche.
La familia esperó la llamada telefónica a la que tiene derecho cualquier preso pero esa llamada nunca llegó. La abogada Amelia Rodríguez Cala -tras visitar La Lima- fue informada de que Ángel había sido trasladado al centro penitenciario 15-80, El Pitirre, en San Miguel del Padrón, en régimen severo. Realizó todas las gestiones oficiales pertinentes para visitar a su defendido y dicha visita le fue acordada para la mañana de hoy, jueves 11 de abril, a las 11 hs.

La abogada Rodríguez Cala se  presentó en la 15-80 a la hora establecida pero le han negado la visita. Unos oficiales le dijeron que Ángel se encuentra alojado en celda de castigo y que está en huelga de hambre. Es la primera vez que a la abogada le niegan visitar a un defendido.

Nada de esto ha podido ser confirmado pues al traslado ilegal de Ángel debemos sumarle una nueva violación a sus derechos: el no permitir a su abogada visitarlo.

A estas horas y sin saber nada a ciencia cierta de Ángel, su familia, su abogada y todos sus amigos estamos sumamente preocupados. Tememos por su integridad física. Es por todos sabido que cuando un preso es salvajamente golpeado no lo enseñan públicamente hasta que logran borrarle las huellas del crimen cometido. Mucho nos tememos que este sea el caso. Y a nuestra incertidumbre se suma el hecho de no tener la certeza de que se encuentre encerrado en dicho centro y que solo se trate de una mentira más del régimen.

Desde aquí, desde su blog, el espacio de libertad que lo ha llevado a la situación en la que hoy se encuentra, condenado injustamente tras un juicio amañado basado en las falsas denuncias que efectuó contra Ángel la madre de su hijo  -Kenia Rodríguez-  sus familiares y amigos exigimos a Raul Castro Ruz que haga cumplir todas las garantías jurídicas que establece la Ley y que se le conceda ya mismo la visita de rigor que exige la Ley para que la abogada constate dónde se encuentra y en qué estado de salud está.

Desde aquí responsabilizamos de manera absoluta al gobierno de Raúl Castro Ruz por lo  que pudiera ocurrirle a Ángel y  exigimos su inmediata aparición y en perfecto estado físico.

La opinión pública internacional a través de los medios de comunicación y los organismos de Derechos Humanos están al corriente de lo que están haciendo con Ángel Santiesteban-Prats. El manto de la impunidad está cada día más delgado. Y no cesaremos hasta que se quiebre por completo y  se haga justicia para todos los cubanos.

También exigimos a las comisiones de periodistas que están visitando las cárceles cubanas que cumplan con su deber sagrado de contar la verdad y que no se presten a ser las marionetas del burdo teatro castrista. La vida y la integridad de miles de presos a lo largo y ancho de la Isla depende de que ellas cumplan con el imperativo moral y el deber deontológico del periodista. Por tanto, también los responsabilizamos por lo que pueda ocurrirle a Ángel y a todos los presos cubanos, ya sean políticos o comunes.

En la madrugada del 12 de abril, a la espera de que enseñen en perfecto estado a Ángel Santiesteban-Prats


La editora del blog Los hijos que nadie quiso

viernes, 5 de abril de 2013

Urgente: Quieren trasladar a Angel Santiesteban al hospital militar S.Allende en contra de su voluntad

Nota del editor

Acabo de recibir vía telefónica este mensaje de Ángel Santiesteban-Prats en el que  informa que quieren llevarlo al hospital militar Salvador Allende en contra de su propia voluntad. Hago público este comunicado ahora mismo a la espera de saber cuál ha sido la respuesta de quien debía transportarlo.
Espero tener más  información en los próximos minutos.

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 Nunca he sido partidario de la noticia amarillista ni sensacionalista, por eso había preferido callar hasta ahora, que las circunstancias ameritan saber.

A los 10 días de encontrarme encarcelado comenzaron a aparecer en mi rostro algunas manchas oscuras, que solo tomé en cuenta cuando me apareció otra en el brazo. Asistí a la consulta del médico del penal el cual me hizo asistir a la consulta del dermatólogo, este me dio turno para el siguiente día en el salón de cirugía, donde se me aplicó una sustancia en las manchas causando el efecto de quemadura, según me explicó el especialista es el procedimiento para este tipo de cáncer de piel que suele aparecer en las personas de piel blanca después de los 40 años. Días después las postillas fueron cayendo hasta dejar en la zona de lesión un color rosado.

Hoy 5 de abril, fui mandado a buscar desde el puesto médico para informarme que sería trasladado al hospital Salvador Allende para un chequeo de salud, particularmente para estas manchas que fueron tratadas. Me negué de plano, no asistiré a ningún espacio militar de salud y mi posición es firme.

También se me informó que Antonio Rodiles no puede volver a visitarme, como ha hecho en las dos visitas anteriores. Al preguntar la razón dijeron que no es familiar ni un amigo que ideológicamente me haga una "aportación positiva en cuanto al proceso revolucionario". Les hice saber que yo estaba aquí precisamente por mis ideas que coinciden con las de Rodiles, y el oficial levantó los hombros, ese gesto que se infiere que son "órdenes de arriba", y donde manda General no manda Capitán.

Ahora estoy a la espera que llegue el que conduce para hospitalizarme. Desconozco qué sucederá ante mi negativa de no acompañarle y cuál será su reacción.






Ángel Santiesteban-Prats

Prisión La Lima, Guanabacoa 1:00 pm.

5 de abril del 2013


Publicado en Los hijos que nadie quiso

jueves, 21 de marzo de 2013

Carta abierta a un Pendejo de nombre YOSS (Jose Miguel Sanchez ) sin acentos

Por Manuel Fernández Manero

Pensé comenzar con al clásico Estimado, pero acabo de leer tu infamia y no te estimo en absoluto, no caeré en la bajeza que acabas de cometer llamando a Santiesteban “amigo, hermanito”. Ya desde el inicio tu opúsculo rezuma hipocresía. No te conozco, no he leído esa veintena de libros que apunta tu biografía. Tampoco, sinceramente, tengo tiempo para detenerme en literatura menor.


Basta leer tu “puñalada trapera” (dicho en buen cubano, conste que soy español, “gallego” como se dice allí, pero conozco a Cuba en profundidad) para comprender que eres un cobarde (pendejo, cubanamente hablando) porque lo que acabas de hacer no se le hace a un amigo (ya sé que no es cierta tu amistad con Ángel) porque lo mejor que pudiste asumir, suponiendo que todo lo que dices sea cierto, es callar y ser, como mismo apuntas “amigo en las buenas y en las malas”. Cualquiera que sea la verdad: culpable o inocente, debiste ser leal, callarte como hacen otros que mencionas: Heras León y Sacha que, suponiendo que asumen la culpabilidad de Ángel, se han mantenido en silencio. Algo que, dicho sea de paso y conociendo que todo es una campaña para silenciar a Santiesteban (ellos lo saben), se vuelve en su contra. Quiero asumir que eres un vejestorio infantiloide (veo tu foto de rockero desteñido) que sin ser verdaderamente amigo aprovecha la situación para ganarse un puntito o, quizá, lavar alguna caquita, una limpiecita ante el stableisment. Pero no te perdonarán, chaval, saben de tus masturbaciones en el Malecón y algunas otras suciedades (tengo una lista que me reservo). La vida te pasará factura. Ya comienza. No voy a hilvanar aquí un largo inventario de ejecuciones del voyuerista consumado que eres. No se trata de si Ángel es culpable o no, se trata de hombría, de lealtad, de no hacerle el juego a nadie, observa que digo a nadie, eso quiere decir ni a los unos ni a los otros, se trata de asumir la amistad con un par de cojones, subirse a un autobús e ir hasta la cárcel y decirle a Santiesteban, “te traigo este gofio porque soy tu amigo, pero te has comportado mal” o, de lo contrario, hacer lo mismo y decirle al amigo “sé que te han jodido, pero no tengo timbales y no quiero perder la próxima invitación a la feria de Baracoa”, aunque, sinceramente, no creo que tu amistad con él sea tan profunda y tus palabritas confianzudas te las dictaran en alguna oficina donde te cagaste de miedo y no tuviste cojones para resistir como hizo y sigue haciendo Ángel Santiesteban.
Pensé en escribir una respuesta extensa y hacer un poco de historia de tu persona y la de Ángel, establecer algunas comparaciones en varios sentidos para dejar claro quién es uno y otro, pero no quiero perder mi tiempo, no quiero que el café que voy a beber ahora mismo se me empaste en la garganta. Por cierto, ¿tienes familia en Madrid? En la esquina de casa “trabaja” un travesti que se te parece.

Manuel Fernández Manero

A Yoss José Miguel Sánchez no le quedarán más ganas de hablar de Angel Santiesteban ni de lo que no sabe

Polémica: Cartas cruzadas por Angel Santiesteban

El escritor Angel Santiesteban (izq.), junto a Ernesto Morales (centro) y y Erwin Caro, en Cuba.
El escritor Angel Santiesteban (izq.), junto a Ernesto Morales(centro) y y Erwin Caro, en Cuba.  




El caso del escritor cubano Angel Santiesteban Prats, quien cumple actualmente una condena de cinco años de prisión, no ha dejado de provocar reacciones encontradas desde el mismo instante en que comenzó el procesamiento judicial hasta su condena y encarcelamiento.
Los respaldos recibidos por Santiesteban dentro y fuera de Cuba han provocado también respuestas condenatorias como la publicada por un grupo de escritoras residentes en la isla, el pasado 8 de marzo.
La más reciente reacción en Cuba es una carta abierta del escritor José Miguel Sánchez, Yoss, divulgada en la internet. La misiva de Yoss ha motivado la indignada respuesta del periodista Ernesto Morales, exiliado en Miami, quien ha hecho llegar un polémico texto a CaféFuerte para su publicación.


DISECCIONANDO LA GARGANTA PROFUNDA DEL YOSS
Por Ernesto Morales

(Respuesta a la carta abierta de José Miguel Sánchez, “Yoss”, al escritor encarcelado Ángel Santiesteban)
Esta carta no va dirigida a Yoss. Por más que a ratos yo emplee la segunda persona, esto no va dirigido a ese personajito pintoresco, por momentos útil para la diversión pero casi siempre hábil en eso de ser desagradable, que suele firmarse como Yoss.
No, yo no podría dirigirme personalmente a José Miguel Sánchez Gómez (a quien no le gusta ni siquiera su nombre y sí le gusta llamarse, tiernamente, “Yoss”), porque no tengo intención de comenzar una polémica directa con él y también porque, a diferencia suya, cuando me dirijo a un hombre lo hago cuando este puede responderme en igualdad de condiciones.
En última instancia, me gustaría que pudiera responderme a la cara. Es una costumbre que me inculcaron mis padres, de chiquito. En la sociedad machista en que crecí le llamaban hombría a eso.
Yo escribo para quienes leyeron antes la carta de José Miguel y no saben quién es él, por razones obvias, pero puesto que sí saben quién es Ángel Santiesteban se han sorprendido por las palabras de alguien que dice ser su amigo, su hermano, su posible lleva jabas a la prisión, pero que refiere tantas virtudes de este como lo haría un fiscal gringo de su detenido en Guantánamo.
Lo aclaro, porque este texto es una inevitable respuesta a esa pequeña joya, no de la literatura o el género epistolar, sino de la pendejada, de la chivatería, el canto cederista y la colaboración segurosa, que Yoss acaba de dedicarle a Ángel Santiesteban en una carta abierta para no perderse.
La tituló “La piedra política…y el tejado de vidrio común”. Un texto con el cual el hándicap literario que es José Miguel Sánchez se ganó de lleno la entrada a la Historia Universal. De la Infamia, claro está.
Tantos libros, ¿no, Yoss?, tantos años de tu vida dedicados a teclear cosas que hacías pasar por cuentos (por norma inmetibles); cuentos de una ciencia ficción que no era ciencia ni ficción, y que ellos tampoco eran cuentos ni cafeteras ni papalotes, ni cosa valedera alguna… para que a estas alturas del partido vengas con este escrito de preciosismo tal en sus formas despreciables, que es casi seguro que será por lo que trasciendas.
Bravo. Eres el nuevo Domingo del Monte.
Pero hablemos un poco del personaje en un intento de disección, de poner lógica a lo (aparentemente) absurdo.
Quienes probamos alguna vez con al menos uno de esa decena de libros publicados por José Miguel Sánchez Gómez, abdicamos muy pronto con una determinación que olía a Mark Twain: “Cualquier librero vacío es de por sí excelente por tal de no contener los libros de Yoss”.
Eso lo sabíamos, lo decíamos, lo burlábamos, aquellos jóvenes creadores, lectores, artistas de pacotilla o de facto, faranduleros y casi siempre trova-rockeros, que leíamos hasta la guía telefónica cuando se acababa cualquier literatura que despilfarrar.
Reírnos del Yoss, del egocentrismo injustificado del Yoss, de su personalidad nerviosa y pretendidamente auténtica, era una especie de deporte obligatorio entre los “alumnos” (a falta de un mejor término) del capitalino Centro de Formación Literaria “Onelio Jorge Cardoso”.
En ese entonces, aún no sabíamos cuán peligroso podría llegar a ser. Quizás habría que partir de ahí para entender qué grotesca motivación, qué oculta hediondez de occipital, pudo llevar a este artesano de la escritura a escribir semejante panfleto de maldad mal camuflada.
José Miguel Sánchez Gómez tiene 44 años, 11 libros publicados, y ni un solo un lector. Ni uno solo. No conozco a  nadie que, si lo hace, confiese leer libros de Yoss. Y yo (como León Felipe) conozco a muchos lectores de muchas cosas. Incluso malas. He conocido lectores de Abel Prieto, por ejemplo. Pero no de Yoss.
Ángel Santiesteban tiene la mitad de libros publicados que José Miguel. En Cuba, en editoriales nacionales, apenas tres: Sueño de un día de Verano, Dichosos los que Lloran y Los Hijos que nadie Quiso. Por cada uno de los tres Angelito podría donarle al Yoss, digamos un número al azar, cien mil lectores fieles. Podría darle más lectores que plata, cosa que dice mucho en este caso. (A propósito: ¿no serás tú uno de los tantos beneficiados por los favores de Ángel, José Miguel? ¿No habrás ido alguna vez a llorarle miseria tú, como fui testigo de tantos otros literatos avestruces que hoy, cuando él los necesita, ya sabemos dónde meten sus cabezas?)
Termina aquí una de las primeras posibles causas de este acto de cobardía (acusar a un escritor “amigo”, señalarlo en público, incriminarlo, delatarlo, decirle: “eres culpable” sin tener ni puta idea de lo que estás hablando, miserable; y sobre todo: hacerlo cuando el “amigo” está tras las rejas y no puede defenderse), y puede comenzar la segunda.
La génesis básica del “Informe contra otro mismo” escrito por José Miguel es esta: la envidia literaria. Eso se huele enseguida. Pero la segunda causa podría ser aún más terrenal. Y más burda.
Porque quienes conocemos la historia de este pobre engendro habanero, con su imagen no de rockero, sino de rockero mal vestido: rockero cursi, versión del glam a lo Kiss fusionado con la musculomanía adolescente a lo Manowar, sospechamos con cierta exactitud qué pudo pasar aquí.
José Miguel Sánchez Gómez (¿por qué tan criollito?, ¿por qué tan así? ¿por eso te molesta tu nombrecito, Yoss?) envidia el dinero del “luchador” Angelito, envidia el antiguo historial de mujeres de Angelito, envidia el éxito arrollador de Angelito, y al parecer, envidia los cojones de Angelito, que jamás se atrevería a escribirle una carta abierta a un escritor, dos semanas después de que lo metieran preso.
Ese Ángel Santiesteban a quien tú, Yoss, tú y la Seguridad del Estado y el Tribunal Popular controlado por la Seguridad del Estado, acusan de golpear a una mujer, jamás te habría escrito una carta a ti cuando estuvieras tras las rejas porque eso sería como golpearte amarrado. Y Ángel, con lo bien que lo conozco, sabe dar buenos gaznatones (otro tipejo de tu alcurnia, David Buzzi, lo supo bien) pero siempre a hombres, y a hombres sin barrotes ni amarras de por medio.
¿Te molestaba el éxito de Ángel con las mujeres, José Miguel? ¿Tanto te pudo? ¿Tanta mella hizo en ti ir de Feria en Feria, por cada provincia, por cada resquicio de nuestra Cuba provinciana, intentando cazar doncellas o mancebos, con tu máxima de que eras “estereo-sexual”, habanero y reconocido escritor, sin llevarte nada en el jamo? ¿Tanto te lastimó ver que un tipo grácil y sencillo, vestido normalito (sin tus atuendos de mamarracho y tu comportamiento más mamarracho aún, descortés, que ponía nerviosas a las pobres organizadoras de eventos públicos) fuera el foco de atención de las lectoras y asistentes a conferencias y lecturas de narrativa, y que al terminar la noche tú no te hubieras comido ni una rosca?
¿Sufrías a escondidas que solo junkies trasnochadas de G y 23 terminaran en tu cama, famélicas e idiotas, mientras una de las mujeres más dulces, inteligentes y espectacularmente hermosas del cine y la televisión cubana actuales, Sheila Roche, se juntaba a capa y espada con Angelito?
¿O te molestaba aún más su éxito negociador?
Porque, qué dudas cabe, uno de los pasajes épicos e imperdibles del destape del Yoss, es aquel en el que refiere las dotes negociantes de Angelito Santiesteban.
“Como mismo he admirado, como todo buen cubano, y reconozco que incluso envidiado alguna que otra vez, tus talentos a veces algo matreros de negociante y “luchador”… que, en estos tiempos convulsos que corren, te han convertido en todo un magnate cuentapropista…”, dice el incontinente José Miguel, destapado como la señora del comité que mira por la ventana y anota en su libretita. Y de entrada, mete por segunda vez una pata infantil y obtusa, indigna de quien intente ser tomado en serio: la generalización del comportamiento.
No, querido Yoss, no todo buen cubano reconoce que envidia el éxito económico de alguien más, porque yo, al menos, soy inevitablemente cubano, y he envidiado muchas cosas, pero éxito jamás. Como tampoco jamás he golpeado mujeres según dices tú que en Cuba “hace hasta el más pinto de la paloma”. Habla a nombre tuyo, infeliz. Miles o millones de cubanos jamás lo hemos hecho tampoco.
Es cierto que las urgencias del bolsillo generan ansiedad en unos, Yoss. En otros generan motivación. En otros rebeldía. Pero solo en los tipos chiquiticos, minusválidos de alma y espíritu; solo en alguien capaz de escribir algo como tu cartita abierta, la prosperidad económica ajena causa rabia y escozor.
Y yo entiendo que hay que comer y que jode que otro coma lo que uno no, pero no es Ángel el culpable de eso, man. El culpable o los culpables de eso están ante tus ojos, pero contra esos no dices ni pío. A esos prefieres tratarlos con eufemismos como “muchas cosas no funcionan en Cuba como deberían”. Y cerrar tu boquita.
Ángel hasta te habría dado algunos de sus cuentos para que sacaras jugo de otros concursos provinciales de literatura, esos diseñados para jovencitos principiantes a donde llegaban tus cuentos (¿luego de 11 libros publicados?) porque, duro decirlo, necesitabas los 500 pesos cubanos que pagaba el certamen.
Desclasificando recuerdos: sentí mucho no poder premiar al Yoss una vez, y ahora que veo cuán hondo le llega la falta de menudeo, por las cosas que le da, quizás hasta lo lamente más. José Miguel: yo fui jurado de aquel concursito de Casa de Cultura de Granma a donde mandaste un cuento a competir con los de otros aspirantes a escritores, en el 2008, y donde salió finalmente premiado alguien de Las Tunas, cuyo nombre no recuerdo.
No te hagas falsas ilusiones, Gran Yoss: su cuento era mejor que el tuyo. Por mi parte, como jurado, nada en tu contra. Con gusto te habría premiado si lo hubieras merecido. Aún no habías escrito tu dichave contra Angelito Santiesteban, por lo cual estos notables deseos de partirte la cara que tenemos desde ya todos sus verdaderos amigos, no asomaban por el horizonte aún.
Nuevamente has expuesto de lo que eres capaz. También tú, como Chacumbele, te acabas de matar. Si no te ganaste el récord de escritor cubano contemporáneo más despreciado cuando publicaste aquel cuento (¿cómo se llamaba, Yoss?) con el nombre, apellido y dirección exacta de una chica de quien por alguna razón te quisiste vengar, también ventilando sus intimidades más fuertes, creo que esta vez diste en el clavo. Y de qué manera.
Yo no sé si Ángel le puso la mano encima algún día a Kenia, a quien desde luego conozco, y de cuyos arrebatos de cólera bipolar fui testigo presente. Si lo hizo, está muy mal. Si lo hizo, si la lesionó, desde luego merecía pagar por ello como sucedería en cualquier sociedad civilizada de este mundo.
¿Ves, José Miguel?, en algo coincidimos tú y yo. Pero a diferencia tuya, entre muchas otras diferencias de condición humana, yo soy su amigo y me cortaría los diez dedos antes de teclear algo que públicamente denigrara a Ángel Santiesteban, sobre todo si detrás de este juicio incluso tú admites que estaba la Seguridad cubana.
¿Entonces, Yoss? ¿Por qué ese arrebato de mierda puesta sobre el papel? Si jamás abriste la boca en su favor o el de cualquier otro ser humano que mereciera la pena; si no hay causa justa que tú hayas defendido de forma pública, sin enreditos de lengua ni palabritas de doble sentido; si admites que, según tú, un empujón o una amenaza a una mujer en Cuba es cosa de todos los hombres, ¿cómo justificas tu libelo acusador? No te burles de nuestra inteligencia.
Y a propósito de inteligencia: algo muy fuerte habrá detrás de ti. A saber qué o quiénes te atormentan. A saber si tus demonios serán los de la envidia al éxito, la envidia al dinero, la envidia a las mujeres, o el temor a desobedecer otros designios. Al final todo se sabe. Y ahora que has entrado en el privilegiado círculo de los echadores pa´lante más famosos de la literatura cubana, no nos olvidaremos de ti. ¿Alguien encontrará tu nombre alguna vez, en un folio con un numerito al costado, con una palomita marcando una importante colaboración? Tú y yo estamos seguros: se sabrá alguna vez.
Mientras tanto, vive convencido de algo: ya eres famoso. Ya trascenderás. Ya hiciste la obra de tu vida. Creaste un documento único. ¡Te puedes dar por satisfecho, Yoss! Angelito te respondió con un respeto que no merecías desde esa granja que describes como el Meliá Cohiba. En lo adelante, puedes incluir en tu honorable currículum, junto a los premios Calendario y David, y alguno que otro de esos con los que te haces la paja mental de llamarte escritor, el Premio de la Garganta Profunda, si no es que antes lo merecías ya, por razones diferentes.
Como esta carta no va dirigida a José Miguel Sánchez, Yoss, sino a quienes leyeron el “Yo Acuso” de Yoss, lamento no poder pedirle al menos algo de forma directa: que retire de su blog la foto con que acompaña su documento. Esa foto de Angelito, hoy la más conocida en Internet, es un recorte que hice yo mismo para publicar un texto sobre su último libro de cuentos. En la original, estamos Ángel, yo en medio, y Erwin Caro, otro enorme amigo, a nuestra derecha.
Me asquea pensar que Yoss tomara una imagen donde Ángel estaba a mi lado para acompañar su acto de miseria. Pero qué se le va a hacer. Quiero creer que de alguna manera, esta foto me adelantaba que yo debería estar cerca de él cuando los nuevos Brutus aparecieran por el horizonte. Dentro de muy pocos años más, deberemos tomarnos otra para el futuro.



LA PIEDRA POLÍTICA…Y EL TEJADO DE VIDRIO COMÚN (CARTA ABIERTA A ÁNGEL SANTIESTEBAN PRATS)
Por José Miguél Sánchez/ Yoss

Hermano, amigo, Angelito… hace semanas que quería escribir sobre ti, sobre tu caso, pero los avatares habaneros y nacionales de la Feria del Libro me fueron obligando a postergarlo, hasta hoy. Aunque también, no lo negaré, tuvo su parte de culpa la natural renuencia a tener que poner en blanco y negro algunas verdades dolorosas.
El escritor José Miguel Sánchez, Yoss, residente en La Habana.
El escritor José Miguel Sánchez, Yoss, residente en La Habana.
Juicio y prisión. Cinco años, Angelito, por asalto y agresión a tu exposa… sinceramente, a primera vista parecen muchos, hasta demasiados, por un delito en el que, con perdón de las feministas, en nuestro país machista leninista ha incurrido alguna que otra vez hasta el más pinto de la paloma. Aunque, claro, si en nuestro enrarecido y a veces simplemente arbitrario sistema penal, por hurto y/o sacrificio ilegal de ganado mayor echan entre 10 y 15 años ¿de qué va a asombrarse uno si, por una vez, cargan también la mano con la violencia de género?

He sabido que desde el 28 de febrero (¿estaban esperando a que terminara la Feria del Libro en La Cabaña para evitar escándalos internacionales? no me extrañaría) ya estás cumpliendo condena, y que, para mi alegría, no exactamente entre rejas, en el Combinado del Este ni alguna de esas prisiones de otras provincias a las que suelen enviar a los reos, probablemente para hacerle más difícil a sus familiares la tan esperada visita, sino relativamente cómodo, en una granja. Y que, si mantienes buena conducta, (y confío en que tu terquedad no te lleve a lo contrario, ni a convertirte en un preso “plantado”, gente cuya actitud respeto, de todos modos…)  tal vez en dos o tres años puedas merecer la libertad condicional. Por si fuera poco, tampoco debes temer que tus colegas de galera te traten demasiado mal, ni abusen sexualmente de ti, como se sabe que acostumbran a hacer con pedófilos y violadores.

Así que, a fin de cuentas, no han sido tan duros contigo ¿no? qué alivio, para todos los que te queremos. Y sólo queda esperar.

Porque, vamos a poner los puntos sobre las íes (y también sobre las jotas, para que no haya discriminación) el caso indiscutible es que, diga lo que diga la disidencia, ERES CULPABLE.

Y no hablo de culpable de pensar diferente, de tu blog no gubernamental Los Hijos que Nadie Quiso, de no callarte… que de serlo, serían delitos por los que podrías entrar en la celda con la frente muy alta. Porque, que conste bien claro, comparto tu opinión de que muchas cosas no funcionan como deberían en Cuba, de que necesitamos cambios urgentes y drásticos, de que hay que denunciar, porque quien se calla se vuelve tácito cómplice. Y en este blog mío trato de hacer lo mismo, sin odio, sin resentimiento. Convertirme en lo que se supone que debe ser un intelectual en toda sociedad: una conciencia crítica.

Gracias, Angelito, por mostrarnos que el camino que Yoani abrió con su hoy archifamoso Generación Y no está vedado a los escritores de aquí dentro, aunque sean premios UNEAC y Casa de Las Américas, como tú, y por cierto que, para más mérito, con sendos libros bien “incómodos” para el sistema: sobre Angola y sobre las cárceles cubanas..

Aprovecho para dejar constancia aquí de que, por tu valor, tu laboriosidad y tu generosidad,  siempre has sido para mí un modelo de narrador y de persona. Como mismo he admirado, como todo buen cubano, y reconozco que incluso envidiado alguna que otra vez, tus talentos a veces algo matreros de negociante y “luchador”… que, en estos tiempos convulsos que corren, te han convertido en todo un magnate cuentapropista… que ya se vale, ahora que los macetas no son tan enemigos del pueblo como antes, sino gérmenes de pequeños empresarios. A fin de cuentas, en la filosofía callejera cubana, siempre es mejor estafar un poco que ser estafado ¿no? Mejor martillo que yunque, y si alguien tiene que perder, no ser uno ¿no?

Y ya hablando directamente de política, aclaro también que si por momentos no he estado de acuerdo con tu grado de compromiso con la disidencia y los grupúsculos y la SINA, nunca te he criticado por ello: es tu elección, tu camino personal… y la clave de la democracia, como dijo un ilustre cuyo nombre ahora no me viene a la mente, es que aunque no esté de acuerdo con todo lo que dices, defienda hasta la muerte tu derecho a decirlo.

Pero… ay, Angelito ¿Por qué no tuviste en mente ese refrán popular de “tejado de vidrio no tire piedras al vecino”? Tan bien, si no mejor que yo, sabías cómo opera a veces nuestra tan mentada Seguridad: muchos disidentes han ido a parar tras las rejas las primeras veces acusados de delitos comunes tan absurdos y nimios como receptación o venta ilícita de mercancías tan peligrosas como… la leche, antes de empezar con su verdadero historial de prisión como opositores al régimen.

Entonces, si estabas tirando piedras políticas, si sabías que te estaban cazando, si ya ese nunca aclarado asalto callejero de hace un par de años que te costó la fractura de un brazo te demostró que te tenían en la mirilla ¿cómo te descuidaste de esa manera? ¿cómo pudiste dejar que las pasiones te cegaran así?

Felix Dzherzinski, el tan mentado fundador de la Cheka, luego convertido en siniestra KGB, decía que para la lucha había que tener cabeza fría y corazón ardiente. No sé si escribió en alguna parte que también era necesario que la primera controlara al segundo.

Metiste la pata, bróder. Cualquiera se enamora, y alguna que otra vez discute con su adorado tormento y hasta llega a las manos, y pierde los estribos… pero tú perdiste hasta el caballo, hablando en buen cubano. Todos conocíamos tu carácter obsesivo, rondando lo psicopático, y bien que te advirtieron los que más te quieren, como el Chino Heras y Sacha, tus grandes amigos, casi tus padres, por los que tanto has hecho y que tanto han hecho por ti, que pararas con ese encarne, que no persiguieras más a la madre de tu hijo, que nada bueno podía salir de eso. Pero no, tú seguiste, seguiste, tal vez con esa extraña sensación de invulnerabilidad que a veces embarga a los que cruzan todas las líneas… hasta que la mierda se desbordó.

¿Asalto y agresión, violencia conyugal? Vamos, Angelito… tú sabes que había para más cargos, para muchos más. Que la persecución, vigilancia y, vamos a llamarlo por sus nombres, hostigamiento y acoso que le montaste a Kenia fue de padre y señor mío. Si hasta resulta irónico: ¿tanto criticar a la Seguridad para ponerte a su misma altura, compadre?

Tú sabes que las cartas amenazadoras, las irrupciones y destrozos en su apartamento, las griterías, las golpizas fueron varias. ¿En qué estabas pensando, man? ¿Qué por ser la madre de tu hijo era tu propiedad incluso después de separados, que podías decidir lo que hacía o no en su vida, que te lo iba a tener que aguantar todo sin denunciarte? Entre marido y mujer nadie se debe meter, reza la sabiduría popular machista cubana, y por eso me culpo, como seguramente se culpan todos tus amigos de verdad, de no haber intervenido con más, de no haberte llamado a la cordura de modo más convincente, de no haber evitado que llegaras a los extremos que llegaste. Porque palabras duras no rompen huesos, pero las galletas y piñazos sí… y llevan a quien las da a la cárcel.

Ay, Angelito, mi hermano… el refranero popular dice también que el que la rompe la paga. Y, como Chacumbele, tú mismitico te mataste, te metiste en las patas de los caballos, te lo buscaste. La Seguridad estaba buscando una causa para enjaularte, y tú se las serviste en bandeja de plata. Mejor, ni pintado.

Metiste la pata hasta el cuello y tú lo sabes. Ojalá estos años te sirvan para reflexionar, que saques alguna enseñanza del error, y que no te ahoguen en el odio. Porque ahora no tiene sentido que la disidencia y el exilio alboroten a tu favor, diciendo que todo es un burdo montaje, una malévola estratagema del castrismo, una maraña de la Seguridad, etc… sin duda la mano de nuestro G2 está ahí ¿quién lo discute? pero la verdad es que por esta vez eres cualquier cosa menos inocente.

De hecho, Angelito, eres tan culpable como los Cinco Héroes, esos pobres cubanitos de la Red Avispa, sacrificados en el altar de la política cuando el derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate. Y si ridículo y vergonzoso es que nuestro gobierno todavía se desgañite clamando por su libertad, a despecho de la regla de oro no escrita del espionaje (si los agentes tienen éxito, no se les pueden dar medallas públicamente; si fracasan, su gobierno tiene que renegar de ellos para no implicarse en el descrédito de una guerra sucia) igual de tonto es que la mitad de la disidencia cubana quiera presentarte como una inocente víctima de las maquinaciones de nuestro Estado.

Culpables son ellos, culpable eres tú.

Tu causa, mi hermano… la común, no la política, era desde el principio indefendible. Probaste con abogados, declaraciones, claro… era tu derecho, sí, pero, seamos francos, nunca fue sino el patético derecho al pataleo de los ahorcados. ¿Que estaba amañado el juicio? No lo creo: ni falta que hacía. Por una vez, seamos francos, se hizo justicia. ¿Entonces, ahora?
Aguantar, Angelito… no te queda más.
Pero, para que lo sepas; aún sabiéndote culpable sigo siendo tu amigo, y no voy a negarte el saludo ni mucho menos… no se lo negué a Raúl Capote cuando se reveló como el agente Daniel de la Seguridad tras tantos años de envolverse en la piel del escritor disidente engañando a Malanga y su puesto de viandas; menos entonces te lo voy a negar a ti. Porque para mí la amistad y la cultura están por encima de la política.

Así que si hay que ir a verte a la granja, a la cárcel, a dónde sea, que cuenten conmigo. Lo mismo que cuando salgas. Porque amigo en las buenas es cualquiera… en las malas es cuando se sabe quien pone el corazón de verdad por ti. Malas como las que estás pasando ahora, te lo merezcas o no, hermano.

Nada ha pasado entre nosotros Angelito. Sigo admirándote y siendo tu amigo. Cualquiera va a la cárcel ¿verdad? Y ojalá que el resto de la sociedad, cuando cumplas tu condena, tampoco te marque con el estigma de los presidiarios, a quienes tan bien retrataste en tu libro del premio Casa de Las Américas.

Soy un optimista incurable ¿sabes? No puedo resistirme a pensar positivo… quién sabe, tal vez, como recomendaba Antón Arrufat en el título de uno de sus libros, puedas hacer de la necesidad virtud, y de esta prisión salga tu próxima novela ¿tal vez Premio Alejo Carpentier dentro de algunos años?

Ya veremos. Ahora lo importante, hermano, es mirar al futuro… y seguir escribiendo. Porque, si Dichosos los que lloran, más dichosos los que escriben ¿no?


Publicado por Café Fuerte

domingo, 10 de marzo de 2013

Merecida respuesta a las escritoras de la UNEAC

Ángel Santiesteban: juicio después del juicio


Ángel Santiesteban. (CORREODIPLOMATICO.COM)

La cuestión es castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia, desbaratarlo para que no alcance a ser bandera del enemigo. 




Hace dos días, en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y con la intención de denunciar la violencia machista, ocho escritoras hacen un llamamiento público a propósito del caso del escritor Ángel Santiesteban, acusado de violencia de género, condenado a cinco años de prisión y recién encarcelado.

Se solidarizan con la exesposa del escritor, ya que han circulado notas de apoyo a Santiesteban que rebajan los hechos a simples riñas domésticas y le achacan a ella invenciones o demencia.
Esas notas ponen en entredicho un procedimiento judicial que las firmantes del llamamiento defienden en toda su pureza: el acusado fue juzgado por lo ocurrido entre él y su exesposa, sin intromisión de matiz político alguno.
Ellas, sin embargo, equivocan la fecha de despegue de la campaña que hacen. Habilitan una dirección electrónica, reclaman adhesiones al llamamiento, y no es el Día Internacional de la Mujer lo que en verdad celebran, sino, en todo caso, el Día del Trabajador Jurídico. Porque dicen defender la suerte de la exesposa de Ángel Santiesteban (a la que nunca llaman por su nombre), hablan por las mujeres que sufren violencia machista, pero su mayor preocupación es lo inobjetable del aparato de justicia.
No es extraño entonces que vengan a indignarse  cuando ha pasado el juicio y han dictado sentencia. Y es que ellas, antes que a lo ocurrido entre acusado y acusadora, reaccionan a las críticas hechas al proceso judicial. Su indignación va contra esas notas que apoyan a Santiesteban. Su objetivo es exorcizar el peligro de que esas notas se conviertan en campaña política contra el régimen.
La efemérides, el detalle de que todas las firmantes sean mujeres:  trucos en pro de verosimilitud o de sensiblería. Los derechos de la mujer, el mejor de los pretextos. Convocan a ese ejemplo cercano, el de Santiesteban, no por hacer visible lo extendido de un fenómeno, sino para que toda la violencia machista incida en su caso.  Y entonces poder exigir, después de una sentencia judicial, todavía más intervenciones: "Las instituciones y organizaciones cubanas deben pronunciarse sobre este caso en particular y también acerca de la violencia contra la mujer en nuestra sociedad".
La cuestión es abrirle otro juicio a Ángel Santiesteban. Castigarlo por las sospechas despertadas por su sentencia. Desbaratarlo, para que no alcance a ser bandera del enemigo.
Sandra Álvarez, Marilyn Bobes, Luisa Campuzano, Zaida Capote Cruz, Danae Diéguez, Laidi Fernández de Juan, Lirian Gordillo Piña y Helen Hernández Hormilla, firmantes del llamamiento y convocantes de más firmas, cumplen así lo que tanto negaran: la intromisión de la política en el caso. Consideran  al sistema judicial más allá de toda crítica y, sin embargo, se atreven a discutirle la decisión final y el turno último de castigo.
Uno lee los nombres de estas ocho escritoras y se pregunta qué habrán podido sacar de ciertos libros tremendos sobre la justicia. Kafka, por ejemplo. Dostoievski. Job. Los habrán leído para hacerse peores personas, para no entenderlos.

sábado, 9 de marzo de 2013

Una vergonzosa puñalada en la espalda a Ángel Santiesteban

Por Amir Valle 


angel-kenia-eduardito-heras
Él escritor Ángel Santiesteban Prats y su hijo Eduardo Ángel hace unos años.

 

La estrategia de la UNEAC
y ciertos escritores “desinformados”
contra Ángel Santiesteban.


Otra vergüenza más cae sobre la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Esta vez, la vergüenza es un ataque sucio, manipulador y desleal contra Ángel Santiesteban.
Lo he leído en el blog La isla desconocida, del ensayista y periodista cubano Enrique Ubieta y aparece firmado en principio por ocho mujeres, entre las que se encuentran algunas escritoras a las que admiro por su obra. Pero más que esas firmas llama mi atención que aprovechándose de la acusación contra Ángel Santiesteban hagan un llamado a luchar contra la violencia contra las mujeres e inicien con este artículo (bochornosamente manipulador) una campaña de recogida de firmas.
Es, en definitiva, otro paso más en la campaña de criminalización de Ángel Santiesteban.
Las preguntas iniciales que les hago a las firmantes es esta: ¿las personas o personas que han urdido esta campaña, han tenido la decencia de darles a ustedes acceso a los documentos que tanto la fiscalía como el abogado utilizaron en el juicio? Yo, desde Alemania, sólo tuve que pedir que me enviaran todo por email y me bastó leer ambos expedientes: Acusación y Defensa, para sumarme al llamado que hemos hecho internacionalmente otros colegas y amigos a favor de alguien como Ángel Santiesteban.
Escribo estas palabras desde el profundo respeto que siento por la mujer, a la que como cristiano considero la más perfecta creación de Dios. Lo he demostrado en la vida y en mi carrera profesional. Justo ese 8 de marzo en que ustedes firmaban el documento, yo cumplía 16 años de matrimonio con una mujer a la que considero responsable de todos las cosas buenas que he hecho desde que la conozco. Y justo mientras ustedes firmaban, yo ofrecía una conferencia sobre la literatura escrita por mujeres en Cuba, en la cual, por cierto, mencioné a algunas de ustedes, orgulloso de haber sido testigo de una de las literaturas más sólidas escritas por mujeres en lengua española; y orgulloso además de ser, hasta hoy, el único escritor cubano que se decidió un día a descubrir, promover y antologar en cuatro antologías la obra de las narradoras cubanas. Como ustedes seguro saben, me enorgullece decir que muchas de las más importantes narradoras cubanas de la actualidad vieron sus primeros cuentos publicados en mis antologías.

La mentira es coja

“La verdad siempre alcanza a la mentira, por mucho que ésta corra”.
Creo en esa máxima. Conozco el mecanismo para solicitar este tipo de firmas: solicitan firmar contra algo o alguien sin poner todas las cartas de la verdad encima de la mesa; quieren que te pronuncies contra algo o alguien sólo explicándote la versión oficial, la parte que les conviene, de los hechos. Por esa razón es que he decidido escribirles a ustedes (y a quienes quieran leer este artículo), invitándolas (invitándoles a todos), a responder con dignidad y limpieza estas preguntas.

Una breve introducción

Soy de las pocas personas que pueden dar testimonio directo desde sus inicios de la relación de pareja entre Ángel Santiesteban y Kenia Rodríguez, la madre de Eduardito, ese niño que ambos concibieron.
Por ese entonces, yo vivía en casa de Ángel y estuve muy cerca del comienzo de esta historia de amor derivada hoy, tristemente, en odio. Recuerdo que Ángel solo agregó virtud y mejor vida desde que iniciaron su relación. Kenia trabajaba como gastronómica en un restaurante de comida china, y gracias a la tenacidad de Ángel, logró que ella comenzara un curso de Productora de Teatro en la UNEAC. Años después vi a Kenia viajar al exterior acompañando a Ángel en sus viajes culturales.
Ahora Kenia es la denunciante en la causa con que se le ha sancionado. No sé qué tipo de águila pasó por el mar o por la mente de Kenia para que, dos años y medio después de su separación como pareja, se decidiera a iniciar una serie de acusaciones personales, “curiosa y coincidentemente” poco después de que Ángel abriera su blog “Los hijos que nadie quiso” y de que su ex marido comenzara una relación amorosa estable con una conocida artista. Aquí sería bueno tener en cuenta que Kenia, incluso reconociendo públicamente que Ángel era un padre excelente, prohibió cualquier relación del niño Eduardo Ángel con su padre, pero como ya se sabe, a ocultas de su madre,  Eduardo Ángel buscó a su padre apenas alcanzó sus 15 años de edad.
Conociendo a Kenia como la conozco, me gustaría apelar a su conciencia para que encuentre la luz, para que diga y defienda la verdad, sin prestarse a manipulaciones de ningún tipo, sobre todo por el bien del hijo que nació de ese amor; apelo a que los tribunales retomen un caso que, como demostró el abogado defensor, debiera ser legalmente anulado por la gran cantidad de irregularidades procesales y judiciales cometidas; y apelo a la decencia de quienes han lanzado desde sus oficinas o de quienes se han sumado ingenuamente a esta campaña de criminalización sin valorar la pura verdad de los hechos.
Desde mi punto de vista, he notado en todo el proceso contra Ángel Santiesteban suficientes evidencias como para afirmar contundentemente que se trata de una absurda y burda estrategia de la Seguridad del Estado por acallar su voz, temerosos del impacto que puedan tener sus críticas al ser pronunciadas por un escritor de su valía y reconocimiento.
Si yo tuviera un solo elemento de peso que demuestre la culpabilidad de Ángel en los delitos que se le imputan, jamás hubiera levantado la voz del modo en que lo he hecho. Incluso he escrito que si Ángel es culpable de algo, debe ser condenado por ello. Pero resulta que lo que hemos visto, tanto en el procedimiento policial como en el judicial, está tan lleno de fraudes, irregularidades, violaciones e intentos de sobornos y mentiras contra Ángel Santiesteban, que seguiremos alzando nuestras voces para denunciar este atropello.
Hemos convencido a prestigiosas instituciones (la mayoría de ellas no políticas) a que se sumen a nuestra defensa. Y lo hemos hecho con las pruebas en las manos. Animo entonces, a quien lea este artículo a que ofrezca respuestas fundamentadas en la verdad a las siguientes preguntas:
  • ¿Por qué las denuncias no fueron coherentes desde un inicio y se demoraron más de un mes entre la primera y la última acta, cuando según la denunciante se trató de una secuencia de hechos ocurridos el mismo día? ¿Un mes después recordaba detalles que se supone, de ser ciertos, estarían perennes en su memoria?
  • ¿Por qué la denunciante presentó el certificado médico con fecha anterior al de la denuncia?
  • ¿Por qué el médico que supuestamente firmó el certificado, según declaración que consta en el expediente investigativo, no recuerda haberla atendido ni siquiera recuerda el caso?
  • ¿Por qué la denunciante mintió el día del juicio, al asegurar que fue llevada al hospital, acompañada de un policía, luego de hacer la denuncia, si la fecha del certificado descubre que se confeccionó un día antes?
  • ¿Por qué el Tribunal Provincial aceptó estas mentiras, a pesar del reclamo del abogado en su declaración del cierre de la vista oral? ¿Por qué tampoco respondió el Tribunal Supremo, que se supone es la instancia que se ocupa de velar porque no ocurran esas violaciones?
  • ¿Por qué, como se comprobó luego, el Mayor Pablo, Jefe de los jefes de Sectores del municipio Plaza, que mantenía una relación amorosa con la denunciante, presionó al testigo de la Fiscalía para que no se retractara y por qué motivos asesoraba a Kenia Rodríguez, según la misma denunciante confesara delante de Ángel y su hijo?
  • ¿Por qué fue extrañamente retomado el expediente después de haber sido archivado en el mismo inicio, al determinarse que no existían elementos para ser enviado a la Fiscalía y entablar un pleito legal?
  • ¿Por qué se retoma un expediente cuando jamás antes se tomaron en serio las acusaciones Kenia (realizando sólo el trámite burocrático de escucharla) al ser evidente, según palabras del propio Investigador, el desorden nervioso de Kenia y la constante impostura y cambios en sus declaraciones? ¿Por qué la denunciante comete gazapos entre una y otra declaración cuando se refiere a lo mismo?
  • Si no son razones políticas, ¿por qué se intenta convertir en un monstruo público a un hombre considerado un ciudadano ejemplar y un destacado escritor hasta el momento en que decide publicar sus críticas sobre la realidad política cubana a través de su blog? ¿Por qué esta campaña de criminalización coincide también con su marginación de la cultura nacional?
  • ¿Por qué el expediente estuvo olvidado (archivado) justo hasta que llegó la invitación al Primer Festival de la Palabra en Puerto Rico, donde Ángel Santiesteban participaría junto a un grupo de intelectuales (de izquierda pero con posiciones críticas hacia la realidad política en Cuba)? ¿Por qué “casualmente” lo citan con urgencia y deciden imponerle una fianza de $1 000 (mil pesos), evitando así su participación en dicho evento de prestigio internacional en el ámbito literario? ¿Por qué justo en ese momento en que crecía el impacto internacional de su blog y justo cuando podría disfrutar de promoción a su obra y a su labor crítica como bloguero en un festival internacional es que se decide imponerle la medida cautelar?
  • ¿Por qué enviaron al Investigador del caso (sí, al mismo que había archivado el expediente) a un curso sorpresivo, y de manera misteriosa extrajeron el expediente para llevarlo a otra unidad policial con otro Investigador? ¿Por qué ese Investigador retomó todo intentando involucrar a Santiesteban durante tres años, sin poder encontrar el más mínimo asomo de evidencia que relacionara a Ángel con los hechos? ¿Qué obligó a  este Investigador a presionar, chantajear y hostigar a los testigos de Santiesteban, investigándolos en sus vecindarios y regando entre los vecinos la información de que se les investigaba por estar involucrados en el asesinato de un extranjero? ¿Por qué, como confesaron estos testigos, fueron presionados para que desistieran de su decisión de hacer justicia a favor de Ángel?
  • ¿Por qué se tardaron tres años y medio para realizar la vista oral? ¿Por qué después de citados a Juicio, el día 3 de abril de 2009, suspendieron la vista? ¿Por qué se violó de este modo flagrante el Código Penal que establece que una vez ratificada y notificada una fecha a las partes, no puede suspenderse y regresar a investigación, salvo que en la vista oral misma surjan nuevas evidencias que el Tribunal necesite investigar? ¿No sería que comprendieron que no existen elementos para juzgar al acusado y sancionarlo, como finalmente hicieron? ¿Comprendieron que era demasiado obvio que cometerían una imprudente injusticia y luego, si no la preparaban bien, no podrían justificar la sanción por la falta de elementos probatorios?
  • ¿Por qué el expediente viajó varias veces al Tribunal Provincial, siendo rechazado todas y cada una de esas veces?
  • ¿Por qué tuvieron que amenazar a la primera abogada, como ella misma reconoció, obligando a Ángel a buscar otro representante legal que no se dejara presionar? ¿
  • Por qué la Fiscalía, policía y denunciante (en mi opinión incentivados por la impunidad que sentían al ser apoyados por la Seguridad del Estado), construyeron un “testigo” falso que, gracias a la astucia de amigos de Santiesteban, lograron desenmascarar? ¿Por qué los jueces no desestimaron un caso evidentemente inventado, ante la aplastante evidencia de ese video donde este falso testigo relata la presión que recibió de la policía para que aceptara declarar en contra de Santiesteban? ¿Por qué Kenia, si está en poder de la verdad, necesitó sobornar a este testigo, como puede comprobarse en ese video donde el propio testigo exhibe los regalos que recibió como soborno?
  • ¿Por qué a partir de que Santiesteban diera a conocer el video (autentificado como real y válido por un perito oficial), la Fiscalía se vio obligada a retirar esas burdas acusaciones que, entre todas, acumulaban la exorbitante suma de 54 años de cárcel por la extensa y delicada lista de falsas acusaciones? ¿Por qué, al verse descubiertos de forma tan clara, tuvieron que echar atrás su injusta maquinaria y desechar los 15 años que pedía la Fiscalía como sanción conjunta de todos los supuestos delitos?
    ¿Por qué a partir de ese momento, en vez de anular el caso por tamaña irregularidad (perjurio de la denunciante y demostrada su intención de dañar a Ángel a toda costa), decidieron regresar el expediente a la fase investigativa para reajustarlo y continuar con su malévolo plan? ¿Por qué y para qué lo estudiaron varios meses en la unidad policial, luego en la Fiscalía Provincial?
  • Importante y sospechoso: ¿Por qué el expediente fue solicitado desde la Fiscalía General de la República?
  • Otro importante y sospechoso: ¿Por qué en el expediente consta, en una nota firmada y acuñada por el Investigador policial, “Interés urgente del Ministro”? ¿Por qué un supuesto caso de “violencia doméstica” se manejaba a la más alta instancia del Ministerio del Interior?
  • Todavía más importante y más sospechoso: Si no hay tal trama política detrás de todo esto, ¿por qué desde la Fiscalía General el expediente fue enviado al Cuartel General de la Seguridad del Estado en Villa Marista, según informaron al abogado de Ángel santiesteban en la propia Fiscalía General? ¿Por qué, si la Fiscalía General de la República decía que el expediente se encontraba en Villa Marista, cuando el abogado de la defensa se personó en Villa Marista, negaron que dicho expediente se encontrara allí? ¿Qué había que ocultar?
  • ¿Por qué se continuó con esta patraña, si el Investigador, a pesar de su denuedo por involucrar a Santiesteban, no pudo lograrlo, aunque hiciera trampa al respecto?
  • ¿Por qué la Fiscalía, a partir del video antes citado del falso testigo, se vio obligada a retirar las denuncias, dejando sólo las menos peligrosas: “violación de domicilio y lesiones”? ¿Por qué se mantuvieron con estas acusaciones, si ya estaba probado con el propio video que Kenia Rodríguez mentía, por lo cual se le podía procesar por el delito de perjurio, cosa que tampoco se hizo?
  • Si se trataba de un supuesto delito común, ¿por qué celebraron el Juicio en la Sala Primera de la Seguridad del Estado, en su sede especial en Carmen y Juan Delgado? ¿Por qué miembros de la Seguridad del Estado hicieron un despliegue operativo en los alrededores? ¿Por qué, como muchos testigos pudieron comprobar, distribuyeron guaguas “con el pueblo aguerrido y entusiasta, que espontáneamente accede a defender su revolución”?
  • ¿Por qué el Tribunal sumergió a Santiesteban en la total indefensión al no tener en cuenta sus testigos? ¿Por qué, en cambio, mantuvo los endebles “testigos” de la Fiscalía, todos funcionarios del Estado y militares, confabulados evidentemente para intentar darle alguna credibilidad a la sanción que, infaliblemente, ya estaba dictada?
  • ¿Cómo es posible que un Tribunal acepte como prueba contundente a la perito grafológica que asegura que Ángel es culpable por “el tamaño y la inclinación de su letra”, cuando el abogado de la defensa demostró científica y legalmente que la grafología, según norma internacional, no puede ser considerada jamás una prueba contundente?
  • ¿Por qué se desestimó  al testigo de la defensa que,  gracias a la amistad que lo une a la denunciante, pudo afirmar que Kenia Rodríguez le había dicho en varias ocasiones sus intenciones de perjudicar al padre de su hijo, es decir, a Ángel? ¿Por qué también dejaron sin efecto las declaraciones de la maestra del menor (Directora de la escuela donde estudia el niño, es decir, persona confiable según las normas), quien aseguró que el niño le confesó que su mamá lo obligaba a mentir sobre su padre para dañar su imagen pública? ¿Por qué también, “curiosamente”, se desestimaron los testimonios de otros tres testigos, que demuestran que Ángel Santiesteban se encontraba en otro lugar justo en el momento en que Kenia, supuestamente, era abusada por Ángel?
  • ¿Por qué los profesionales, que asistieron como público al acto oral: abogados, ex fiscales, intelectuales, luego de escuchar las partes, coincidieron en que Ángel era inocente y por ende debían absolverlo, pues no se pudo presentar absolutamente nada que lo incriminara, salvo la declaración de la Teniente Coronel (périto calígrafa) que asegura es culpable por su letra inclinada?

Basta apelar a un poco de decencia, a una pequeña cuota de ética para, ante estas terribles irregularidades, concluir que todo esto, aunque parece un chiste, es una bochornosa y alucinante pesadilla.
Pero, por si no fuera aún suficiente, quiero que respondan algunas preguntas más:
  • Importante y probatorio de la infamia: ¿Por qué el oficial de la Seguridad del Estado conocido como Camilo, luego de propinarle una golpiza a Ángel Santiesteban, el 8 de noviembre de 2012, le dijo estas palabras: “¿no te bastan los 5 años que te vamos a echar”??. Delante de un testigo, el opositor Eugenio Leal, Ángel le contesta: “algún día vas a pagar tus abusos”, y el oficial Camilo, le responde: “cuando me toque pagar, ya tú lo habrás hecho”. ¿Por qué Ángel Santiesteban, gracias al agente Camilo, pudo dar a conocer internacionalmente la sentencia a la cual había sido condenado de antemano, un mes antes de que el “Tribunal” dictara sentencia?
  • ¿Por qué la sanción fue excesiva, como demostró la defensa en el Recurso de Casación, si el “Tribunal” reconoce a Santiesteban como un ciudadano destacado en su labor intelectual, nacional e internacionalmente, y no le constan antecedentes penales, detalles que según la legislación cubana son atenuantes que podrían reducir drásticamente cualquier sanción?
  • ¿Por qué existen múltiples casos en ese mismo Tribunal, procesados por el mismo supuesto delito, a veces con arma blanca y en personas con un amplio historial delictivo, y en ninguno de los casos las sanciones dictadas se aproximan a 5 años de privación de libertad?
  • ¿Por qué, otra vez “curiosamente”, el Tribunal se equivocó en el inciso 2, que agrega un año más de sanción a la condena? ¿Por qué razón no se anula esta sanción como establece la ley para ese tipo de “errores” procesales?
  • ¿Por qué el Tribunal Superior, que tuvo la decente oportunidad de enmendar tamaña injusticia, catalogó de “Sin lugar” (es decir, no aceptó valorar) el acucioso expediente presentado por el abogado como Recurso de Casación, ante la enorme lista de irregularidades cometidas en este caso.
Tengo otras muchas preguntas. Sólo pido a quien lea este artículo que no juzgue sin tener las pruebas. A los firmantes presentes y futuros de ese llamado de firmas “Tolerancia Cero a la violencia contra las mujeres”, que la UNEAC esgrime ahora, engañosamente, aprovechando el caso de Ángel Santiesteban, les recuerdo que ya en la historia de nuestra patria los intelectuales hemos sido partícipes de muchas injusticias simplemente por no buscar la verdad y conformarnos con lo que nos dicen desde los puestos oficiales de nuestro gobierno.
Yo, convencido por las pruebas de la inocencia de Ángel, sigo haciéndome estas preguntas. No pido que las respondan. Aunque tal vez debieran hacerlo:
¿Por qué Kenia Rodríguez, la supuesta víctima, si estaba convencida de la solidez de sus pruebas acusatorias, le dijo a ese hijo que ella concibió con el amor de Ángel “que nunca pensó en ganar el pleito”?
¿Por qué y quién, otra vez “casualmente”, decidió y autorizó esperar a que culminara la Feria Internacional del Libro de La Habana para encarcelar al escritor Ángel Santiesteban si la sentencia ya estaba dictada?
¿Por qué no claudica ahora Ángel Santiesteban, si es un hombre inteligente y humilde, a quien otras veces he visto reconocer públicamente sus equivocaciones en su vida personal y profesional?
¿Por qué se siente tan orgulloso de encontrarse en prisión?
¿Por qué ha decidido darle a la Seguridad del Estado una lección de principios y lealtad a sus ideas, recordándoles con su actuación y sus escritos que esta jugada en su contra es simplemente un escarmiento, un mensaje solapado del poder a los intelectuales cubanos sobre el calvario que pueden sufrir quienes decidan rebelarse contra lo establecido?
Hagan lo que hagan contra Ángel, estoy seguro, la historia lo recogerá alguna vez como uno de los intelectuales más limpios, transparentes y valientes luchadores de su tiempo dentro de Cuba en estos tiempos tan convulsos que vivimos los cubanos. Yo lo conozco con sus virtudes y sus defectos. Y me siento orgulloso de ser miembro de su generación de escritores; me enorgullezco de su hermandad, y siento orgullo de ser amigo de uno de esos cubanos que, desde la isla, luchan porque todos tengamos el derecho de pensar con cabeza propia, el derecho de que se respeten nuestras diferencias, el derecho de expresar nuestras críticas e inconformidades políticas, sin que el poder nos catalogue con las clásicas y gastadas etiquetas denigratorias que hasta hoy han utilizado quienes defienden el pensamiento totalitario que, por suerte, cada día que pasa tiene más grietas en Cuba.


Publicado en A título personal