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sábado, 4 de agosto de 2012

Vladimir Calderón Fría, uno de los 13Indignados pide pan y libertad

Piratería telefónica en Cuba


Julio Beltrán Iglesias

Agencia libre asociadas, ALAS, Corresponsal de Misceláneas de Cuba
 
(www.miscelaneasdecuba.net).- Vladimir Calderón Fría, director ejecutivo del Partido Republicano de Cuba, fue uno de los 13 protagonistas que ocuparon durante tres días la Iglesia de la Caridad en Centro Habana, para exigir demandas a favor de la distintas libertades que son violadas en la isla. Los participantes fueron desalojados violentamente la noche del jueves 15 de marzo de 2012 de la mencionada Iglesia, a petición del cardenal Jaime Ortega Alamino.


“El gobierno castrista dicta falsas acusaciones al manifestar de que trabajamos a favor de una potencia extranjera, cuando en verdad el objetivo es la lucha pacífica y activa por el respeto a los derechos fundamentales del ser humano” manifestó Calderón.

“Los secuestradores del gobierno de Cuba por 53 años, podrán engañar con sutiles métodos ordinarios y represivos a los extranjeros que se dejen engañar, pero nuestros colegas de causa tienen claro lo que quieren y exigen, pan y libertad, si fuese posible hoy mejor que mañana, los hombres que exigen derechos despiertan temor en los represores que otorgan miserables méritos a costa del poder impuesto” culminó diciendo Vladimir Calderón. 

Publicado por Misceláneas de Cuba

lunes, 30 de julio de 2012

¿Cómo puede justificar el régimen de Raúl Castro la retención indefinida, y la incomunicación, de Jens Aron Modig y Ángel Carromero?

Nada soprende de lo que pueda hacer el régimen asesino de La Habana. Quizá pensar en una "trinidad" sea poco y a lo que apunta el G2 es a "5". ¿Cinco rehenes como moneda de cambio?



Lea el articulo de  Armando Añel a continuación:

Ángel Carromero, Aron Modig, Alan Gross, ¿una Trinidad inminente?


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                          Manifestantes en Estados Unidos piden la libertad de Alan Gross

 ¿Cómo puede justificar el régimen de Raúl Castro la retención indefinida, y la incomunicación, de Jens Aron Modig y Ángel Carromero, acompañantes europeos de Oswaldo Payá al momento de su muerte el pasado 22 de julio en el oriente de Cuba? El caso del español Carromero, funcionalmente hablando, es quizá más fácil de enmarañar para la policía política, toda vez que era el conductor del auto rentado. ¿Pero cómo camuflar el secuestro de Aron Modig –ya lleva una semana incomunicado--, quien según la propia versión oficial “dormía” al momento del impacto? 

El castrismo sólo puede alargar indefinidamente la incomunicación del sueco, incluso de los dos jóvenes, recurriendo a la justificación preferida de 53 años de dictadura: Ambos serían agentes de la CIA, o del “imperialismo”, o de la ultraderecha europea, etcétera, que entraron a Cuba con el objetivo concreto de subvertir el orden establecido, y eso se paga con un montón de años de cárcel. En la tradición de Alan Gross y otros prisioneros históricos.

Así, Carromero y Modig podrían correr la misma suerte del contratista norteamericano, a quien en 2010 Ricardo Alarcón, presidente de la caricaturesca “Asamblea Nacional del Poder Popular”, acusó de estar “trabajando para los servicios de inteligencia de Estados Unidos”, y que en 2011 fue condenado en La Habana bajo la acusación de haber actuado “contra la independencia y la integridad territorial del Estado”.

A propósito de esta hipótesis, reproduzco el fragmento de un texto publicado hoy en la web del canal castrochavista Telesur, y que pareciera estar “preparando el terreno” para la formulación de falsos cargos contra el sueco: “Partidario (se refiere a Modig) de una línea política cercana al neofascismo, marcada por un anticomunismo primario, esta estrella ascendente de la derecha sueca más recalcitrante ha reclamado en múltiples oportunidades políticas estatales que llevarían a la creación de un estado como el soñado por el ultraconservador Tea Party americano, su ideal político”.

De cualquier manera la actitud del gobierno cubano, a medida que pasan los días y la incomunicación a la que han sido reducidos Modig y Carromero gana cuerpo, se vuelve cada vez más sórdida. Incluso el mismísimo Elizardo Sánchez Santacruz, que en principio avaló la versión castrista de un accidente, ha reculado: “Solamente ellos (el español y el sueco) pueden decir lo que ocurrió allí, (pero) sus declaraciones en Cuba en la manos de la policía serían sesgadas”, dijo ayer. ¿Se convertirán ambos hombres en los Alan Gross de Suecia y España respectivamente? Cualquiera sabe.

Publicado por NeoClubPress